BUENO PUES ESTO HA SIDO TODO MI TRABAJO EN AMBOS MUSEO ESPERO Y LES SE ADE SU AGRADO
lunes, 4 de junio de 2012
CONSTITUCION DE 1857
3) La Constitucion de 1857 en que triunfaron los liberales moderados.
El clero y una parte importante del pueblo obviamente estuvieron en contra de estas leyes, ya que afirmaban que atacaban a la religión y comenzaron a brotar conspiraciones por parte del clero.
El conservador Felix Zuloaga, dio a conocer el Plan de Tacubaya, el cual demandaba la anulacion de la Constitucion de 1857 la permanencia de Ignacio Confort y la convocatoria de un Congreso extraordinario, el cual se encargaria de elaborar otra carta constitucional que, segun los conservadores, "garantizara los verdaderos intereses del pueblo".
El presidente confort se une al Plan de Tacubaya y da un golpe de estado y desconoce la constitución, quedando las leyes sin efecto. Surgen problamas por todo el País, y ante su incapacidad, confort abandona a Mexico. Siendo Juarez Ministro de la Suprema Corte de Justicia, asume por derecho la presidencia del País en 1858. Pero los conservadores habían elegido otro presidente Felix Zuloaga.
4) Las Leyes de Reforma o de guerra de contenido radical. Durante la Guerra, Juarez, es obligado a trasladar su gobierno a varias ciudades del Pais. Incluso sale de Mexico hacia Panamá, y regresa por Veracruz en 1859, donde expide las siguientes leyes de reforma:
El clero y una parte importante del pueblo obviamente estuvieron en contra de estas leyes, ya que afirmaban que atacaban a la religión y comenzaron a brotar conspiraciones por parte del clero.
El conservador Felix Zuloaga, dio a conocer el Plan de Tacubaya, el cual demandaba la anulacion de la Constitucion de 1857 la permanencia de Ignacio Confort y la convocatoria de un Congreso extraordinario, el cual se encargaria de elaborar otra carta constitucional que, segun los conservadores, "garantizara los verdaderos intereses del pueblo".
El presidente confort se une al Plan de Tacubaya y da un golpe de estado y desconoce la constitución, quedando las leyes sin efecto. Surgen problamas por todo el País, y ante su incapacidad, confort abandona a Mexico. Siendo Juarez Ministro de la Suprema Corte de Justicia, asume por derecho la presidencia del País en 1858. Pero los conservadores habían elegido otro presidente Felix Zuloaga.
4) Las Leyes de Reforma o de guerra de contenido radical. Durante la Guerra, Juarez, es obligado a trasladar su gobierno a varias ciudades del Pais. Incluso sale de Mexico hacia Panamá, y regresa por Veracruz en 1859, donde expide las siguientes leyes de reforma:
- Nacionalización de Bienes Eclesiásticos (1859)
- Matrimonio Civil (1859)
- Registro civil (1859)
- Secularización de Cementerios (1859)
- Días Festivos (1859)
- Libertad de cultos (1860)
- Hospitales y Beneficencia (1861)
- Extinción de Comunidades Religiosas (1863)
LEYES DE REFORMA
El propósito principal de las Leyes de Reforma era separar la Iglesia y el Estado. En adelante, la Iglesia no debería tomar parte en los asuntos del Estado.
En el Movimiento de Reforma debemos distinguir principalmente cuatro etapas:
1) Antecediendo a estas leyes se encuentra la reforma de Valentin Gomez Farias de 1833
2) La segunda reforma, que consta de las siguientes leyes:
En el Movimiento de Reforma debemos distinguir principalmente cuatro etapas:
1) Antecediendo a estas leyes se encuentra la reforma de Valentin Gomez Farias de 1833
2) La segunda reforma, que consta de las siguientes leyes:
- Ley Lerdo. Obligaba a las corporaciones civiles y eclesiásticas a vender las casas y terrenos que no estuvieran ocupando a quienes los arrendaban, para que esos bienes produjeran mayores riquezas, en beneficio de más personas. Firmada por el Presidente Confort y por Lerdo de Tejada
- Ley Juárez. Aprobada por Benito Juarez trató de suprimir los fueros militares y eclesiásticos en los negocios civiles, por lo tanto los tribunales de las dos corporaciones, Iglesia y Ejército, se debían concretar a intervenir en los asuntos de su competencias y no los asuntos civiles.
- Ley Iglesias. Se prohibió el cobro de derechos y obvenciones parroquiales, que hasta entonces exigían los sacerdotes a los pobres, considerándose pobres aquéllas personas que no obtuvieron a través de su trabajo personal más de la cantidad diaria indispensable para la subsistencia. Autor: José María Iglesias.
DE AYUTLA A REFORMA
Revolución de Ayutla
Ayutla , en el estado de Guerrero. El nombre completo es Ayutla de los Libres. El Plan de Ayutla en 1854, fue una reforma programada para quitar del poder al dictador Santa Anna y convenir una junta del congreso constituyente para establecer una constitución federal. Santa Anna había logrado aterrorizar al país, de tal manera que nadie se oponía a su voluntad. Sin embargo no se sentía seguro por la existente preferencia que había en el sur hacia Juan Alvarez, desconfiaba de él. Mandó su ejército al sur, con el pretexto de una posible invasión que tomaría Acapulco, pero realmente el objeto era destituir a Alvarez del gobierno y aprehenderlo. Ante la situación Juan Alvarez se levanta en armas en contra de la dictadura y el coronel Florencio Villarreal proclamó el lo. de marzo de 1854 en Ayutla , el plan revolucionario que tomó el nombre del lugar. Este levantamiento era seguro triunfador, no solo era Juan Alvarez quien lo quería fuera del poder, los propietarios industriales veían en peligro sus intereses, los radicales por las restricciones a las libertades civiles y políticas y por sus aspiraciones políticas. El plan desconocía al gobierno de Santa Anna, y se determino que al triunfo de la revolución, el jefe general de las fuerzas revolucionarias convocaría a una junta formada por un representante de cada estado, la que nombraría un presidente interino con amplias facultades, quien, dentro de un plazo de 15 días convocaría a un Congreso que haría la Constitución General del país y revisaría los actos del presidente. El Plan de Ayutla fue secundado por Ignacio Comonfort, Tomás Moreno, Diego Alvarez y Eligio Romero entre otros. Pero el triunfo de esta revolución no solo fue la tiranía de Santa Anna sino al el progreso de las ideas en el pueblo.
El ejército de los revolucionarios cercó al gobierno dictatorial, que tenía escasos fondos y dudaba de su personal militar; Santa Anna comprendió que le era imposible mantenerse en el poder por más tiempo, y abandonó la ciudad de México, el 9 de agosto de 1855.
La segunda República federal es del 22 de agosto de 1846 al 20 de abril de 1853. Fue entonces cuando surgió la figura de Santa Anna en medio de la desesperación y el derrumbe del país, fue sostenido por el sacrificio del pueblo y por grupos seleccionados de moderados, liberales y conservadores.
Entonces el sistema cambio a gobierno constitucional centralista, regido por los conservadores y a la cabeza Lucas Alamán, pero este grupo paso a ser dominado a la muerte de Alamán por las desorganizada mente de Santa Anna.
Entonces la mente torcida que el pueblo reía que Santa Anna tenía, las deshonestidades administrativas, los excesos de fuerza contra sus oponentes, el poder incontrolable entre otras cosas llevo a que surgieran grupos opositores apoyados por la mayor parte del país, más enojados por la mala distribución de tierras , la falta de capital, la carencia de instituciones culturales y educativas. Pero el plan de Santa Anna para detener por celos de la simpatía del pueblo del sur ante este, lo llevo a hacer el movimiento que marco su derrota, pues en el intento de la aprensión de Alvarez, se levanta este en armas y al tener la mayor cantidad de simpatizantes Santa Anna abandona la presidencia. Fue entonces cuando la junta de insurrectos nombra presidente interino al general Juan Alvarez. Al igual que Guerrero, bajo cuyas órdenes había peleado, Álvarez no tenía un programa político claro para reformas nacionales. La elección de este personaje se debió más a un tipo de agradecimiento o reconocimiento por la lucha que tuvo contra los españoles junto con Morelos y Guerrero, después de la ejecución del segundo y la muerte de Bravo era el único sobreviviente de la guerra de independencia.
Era de suponer que esto les hacia pensar al pueblo habría estabilidad en el nuevo régimen revolucionario.
Entonces Álvarez formo un gabinete durante Octubre, ofreció el ministerio de guerra a Comonfort compañero de armas y único moderado de los ministros y del que se esperaba hacer responsable de la unidad del ejército.
Los otros cuatro ministerios existentes se les dieron a los liberales radicales Relaciones exteriores a Melchor Ocampo , Justicia a Benito Juárez , Hacienda Pública a Guillermo Prieto y fomento a Miguel Lerdo de Tejada.
EL FIN DEL PORFIRIATO
En la ultima decada del porfiriato, el petroleo empezo a ser uan actividad importante, la produccion paso de 100000 barriles en 1901, a 12 millones y medio de barriles en 1911, a partir de ese año empezaron a exportarse volumenes crecientes de petroleo.
UN REGIMEN DE CRECIMIENTO ECONOMICO
El porfiriato es concido como un periodo de vigoroso crecimiento economico. Años de paz aparente, una politica que atraia la inversion extranjera, apoyo a empresrios y banqueros, y que fortalecio la imagen de prosperidad que Mexico conservo hasta terminar el siglo XIX.
De esa economi firme lo mas emblematico fue el ferocarril, Mexico se lleno de vias ferreas e integrron su geografia. Gracias a los trenes que transporrtaron mercancias a la frontera norte y a los puertos maritimos que comunicaron las distintar regiones y ciudades,el comercio, las industrias, las minas y la produccion agricola se desarrollaron rapidamente.
Entre 1876 y 1900 el tendido de vias ferreas paso de 640kilometros a15.144. La inversion extranjera aumento de unos cien millones de dolares en 1877, 3400, en 1911. La produccion agricola para exportacion de henequen, algodon, caña de azucar, cafe y tabaco crecio entre 1877y 1910 a una taza anual de 6.3%.
De esa economi firme lo mas emblematico fue el ferocarril, Mexico se lleno de vias ferreas e integrron su geografia. Gracias a los trenes que transporrtaron mercancias a la frontera norte y a los puertos maritimos que comunicaron las distintar regiones y ciudades,el comercio, las industrias, las minas y la produccion agricola se desarrollaron rapidamente.
Entre 1876 y 1900 el tendido de vias ferreas paso de 640kilometros a15.144. La inversion extranjera aumento de unos cien millones de dolares en 1877, 3400, en 1911. La produccion agricola para exportacion de henequen, algodon, caña de azucar, cafe y tabaco crecio entre 1877y 1910 a una taza anual de 6.3%.
EL PORFIRIATO
El ascenso de Porfirio Diaz fue dificl a pesar de su pretsigio de heroe ganado en las armas. Quizo llegar a la presidencia enfrentando a Benito Juarez, fue derrotado en las elecciones y se pronuncio con el Plan de La Noria. Su levantamiento fue esteril porque unos mese despues murio Juarez y Sebastian Lerdo de Tejada asumio el poder, cuando este quiso reelegirse. Diaz se levanto con la bandera de la no reeleccion. Desde su exilio en Texas el 10 de enero de 1876, publico el Plan de Tuxtepec. Eligio la fecha memorable del 2 de abril para entrar a territorio nacional, pero despues de tropiezos militares tuvo que salir de nuevo y regresar por Veracruz.
El gobierno de Lerdo de Tejada se habia debilitado y las batallas empezaron a ser buenas para diaz. Entro triunfalmente a la Ciudad de Mexico el 21 de noviembre de 1876.
Diaz se convirtio en presidente el 5 de mayo de 1827. Al final de su primer periodo de 4 años, no pudo reelegirse porque lo prohibe la constitucion. Le entrego la presidencia a su compadre Manuel Gonzales, un militar subordinado que la habia sido fiel a sus campañas. Mientras tanto Diaz, ocupo un lugar en el gabinete presidencial y luego fue gobernador de Oaxaca. Cuatro años despues volvio a reelegirse y ocupo la presidencia. Lo pudo lograr porque reformo la ley hasta que en 1911 la revolucion maderista lo obligo a renuncia y exiliarse para siempre.
El gobierno de Lerdo de Tejada se habia debilitado y las batallas empezaron a ser buenas para diaz. Entro triunfalmente a la Ciudad de Mexico el 21 de noviembre de 1876.
Diaz se convirtio en presidente el 5 de mayo de 1827. Al final de su primer periodo de 4 años, no pudo reelegirse porque lo prohibe la constitucion. Le entrego la presidencia a su compadre Manuel Gonzales, un militar subordinado que la habia sido fiel a sus campañas. Mientras tanto Diaz, ocupo un lugar en el gabinete presidencial y luego fue gobernador de Oaxaca. Cuatro años despues volvio a reelegirse y ocupo la presidencia. Lo pudo lograr porque reformo la ley hasta que en 1911 la revolucion maderista lo obligo a renuncia y exiliarse para siempre.
domingo, 3 de junio de 2012
LA INTERVENCION FRANCESA Y EL TRIUNFO DE LA REPUBLICA
Los conservadores, derrotados en la Guerra de Reforma en diciembre de 1860, acudieron a los cortes europeos en busca de un monarca que gobernara Mexico y encontraron el apoyo del emperador de Francia, Napoleon III, quien buscaba ampliar sus dominios a territorio americano. En 1862 el poderoso ejercito frances desembarco en costas mexicanas. Su objetivo era llegar a la capital y establecer un regimen monarquico encabezado por el archiduque austriaco Maximiliano de Habsburgo.
Los invasores encontraron una resistencia muy firme. El ejercito republicano con gran apoyo popular, obtuvo victorias memorables, como en la Batalla de Puebla del 5 de mayo. pero la fuerza conquistadora, que llego a tener mas de 40000 soldados, logro llegar a la capital y proclamar a el emperador Maximiliano.
La republica, con el presidente juarez a la cabeza, sobrevivio acosada y perseguida por lo que debio establecerse en distintas ciuadades como, San Luis Potosi, Saltillo, Monterrey, Chihuahua y Paso del Norte, guerrillas liberales combatieron al ejercito imperial en todo el terreno. Los enfrentamientos duraron cinco años y terminaron con el triunfo de la repiblica de Maximiliano de Habsburgo fue fusilado en el cerro de las campanas, en Queretaro. El presidente Juarez entro triunfalmente a la capital el 15 de julio de 1867.
Los invasores encontraron una resistencia muy firme. El ejercito republicano con gran apoyo popular, obtuvo victorias memorables, como en la Batalla de Puebla del 5 de mayo. pero la fuerza conquistadora, que llego a tener mas de 40000 soldados, logro llegar a la capital y proclamar a el emperador Maximiliano.
La republica, con el presidente juarez a la cabeza, sobrevivio acosada y perseguida por lo que debio establecerse en distintas ciuadades como, San Luis Potosi, Saltillo, Monterrey, Chihuahua y Paso del Norte, guerrillas liberales combatieron al ejercito imperial en todo el terreno. Los enfrentamientos duraron cinco años y terminaron con el triunfo de la repiblica de Maximiliano de Habsburgo fue fusilado en el cerro de las campanas, en Queretaro. El presidente Juarez entro triunfalmente a la capital el 15 de julio de 1867.
EL PROYECTO LIBERAL
La derrota en la guerra con E.U obligo a los grupos dirigentes a recapacitar sobre la realiadad del pais, su aislamiento, la pobreza de sus habitantes y la aridez de su territorio.L a urgencia por entender lo que provoco la situacion, genero una reflexion inteligenete y abrio un intenso debate sobre la realidad nacional.
Nacio entonces una nueva generacion de liberales, que defendia la republica democratica, representativa, popular y federal, revisaab la economia y la administracion de justicia, criticaba el papel de la iglesia y el ejercito y entendia la situacion de los pobres.
El historiador Francisco Zarco, escribio en 185los indios no han gozado de derechos politicos. Ellos son los que cultivan la tierra , abastecen de provisiones a alas ciudades y su trabajo sirve para aumentar la fortuna de los propietarios.
Nacio entonces una nueva generacion de liberales, que defendia la republica democratica, representativa, popular y federal, revisaab la economia y la administracion de justicia, criticaba el papel de la iglesia y el ejercito y entendia la situacion de los pobres.
El historiador Francisco Zarco, escribio en 185los indios no han gozado de derechos politicos. Ellos son los que cultivan la tierra , abastecen de provisiones a alas ciudades y su trabajo sirve para aumentar la fortuna de los propietarios.
FECHAS IMPORTANTES
1824- Se funda la Republica Federal Mexicana
1835-Independencia de texas
Firma del tratado de Velasco
1840-Independencia de Rio Grande
1840Rio Grande se une a Mexico
1842- Soconusco se une a Mexico
1846-Independencia de yucatan (1846-1848)
1848-Tratado Guadalupe Hidalgo
1853- La venta de la Mesilla
1835-Independencia de texas
Firma del tratado de Velasco
1840-Independencia de Rio Grande
1840Rio Grande se une a Mexico
1842- Soconusco se une a Mexico
1846-Independencia de yucatan (1846-1848)
1848-Tratado Guadalupe Hidalgo
1853- La venta de la Mesilla
LA CONSOLIDACION DEL ESTADO MEXICANO
MEXICO A MEDIADOS DEL SISLO XIX
Pra 1858, cuando empexo la Guerra de Reforma, la joven nacion mexicana habia ensayado distintas formas de gobierno y se equiboco en todas. Fracasaron la republica democratica, representativa y federal, la republica centralsita, la monarquia moderada y la dictadura militar. Cuatro ejercitos extranjeros invadieron a Mexico y se perdio la mitad del territorio. La republica corrio el riesgo de fragmentarse y los pueblos se amotinaron rapidamente.
La vida racional seguia atada a las instituciones heredadas de España, sobre todo a un ejrcito, que tras haber destruido los intentos de revolucion socila de Hidalgo y Morelos, defendia los privilegios de las minorias y a una iglesia que controlaba de educacion, la tierra productiba y el dinero por medio de fueros.
Los mexicanos pensaban que el territoio nacional era un cuerno de la abundancia. Esta vision era erronea, ya que tras perder la guerra contra Estado Unidos y las inmensas areas del norte, Mexico era un pais pobre, incomunicado, con poco comercio exterior e interior azotado por hambrunas y epidemias. La gran mayoria de la poblacion no sabia leer ni escribir ni tenia un acceso a la vida publica porque no hablaban español.
Pra 1858, cuando empexo la Guerra de Reforma, la joven nacion mexicana habia ensayado distintas formas de gobierno y se equiboco en todas. Fracasaron la republica democratica, representativa y federal, la republica centralsita, la monarquia moderada y la dictadura militar. Cuatro ejercitos extranjeros invadieron a Mexico y se perdio la mitad del territorio. La republica corrio el riesgo de fragmentarse y los pueblos se amotinaron rapidamente.
La vida racional seguia atada a las instituciones heredadas de España, sobre todo a un ejrcito, que tras haber destruido los intentos de revolucion socila de Hidalgo y Morelos, defendia los privilegios de las minorias y a una iglesia que controlaba de educacion, la tierra productiba y el dinero por medio de fueros.
Los mexicanos pensaban que el territoio nacional era un cuerno de la abundancia. Esta vision era erronea, ya que tras perder la guerra contra Estado Unidos y las inmensas areas del norte, Mexico era un pais pobre, incomunicado, con poco comercio exterior e interior azotado por hambrunas y epidemias. La gran mayoria de la poblacion no sabia leer ni escribir ni tenia un acceso a la vida publica porque no hablaban español.
EL CONCURSO INTERNACIONAL PARA EL DISEÑO DEL PALACIO LEGISLATIVO
El palacio legislativo, promovido por el presidente porfirio Diaz y su gobierno, pretendia ser un edificio ionico de modernidad politica del regimen para destacar la posicion en Mexico frente a la comunidad internacional en ocasion de la conmemoracion del centenario de la independencia.
Con este proposito, en 1897, La secretaria de obras publicas, organizo un concurso internacional para el proyento de futuras se de de la camaar de diputados y senadores, en un terreno de 10 000 mts cuadrados al centro de lo que seria la plaza de la republica. Se recibieron 56 propuestas de los arquitectos mas prestigiados del mundo, entre los que se contaba Adamo Boari, quien posteriormente construyo el edifio de correos y el Palacio de Bellas Artes.
Con este proposito, en 1897, La secretaria de obras publicas, organizo un concurso internacional para el proyento de futuras se de de la camaar de diputados y senadores, en un terreno de 10 000 mts cuadrados al centro de lo que seria la plaza de la republica. Se recibieron 56 propuestas de los arquitectos mas prestigiados del mundo, entre los que se contaba Adamo Boari, quien posteriormente construyo el edifio de correos y el Palacio de Bellas Artes.
MUSEO DE LA REVOLUCION
El Museo Nacional de la Revolución se encuentra ubicado en Plaza de la República s/n, en los sótanos del Monumento a la Revolución Mexicana, en un área que ocupa 1 721 metros cuadrados.
La idea de crear un museo de la Revolución Mexicana inició hace 70 años, en el Departamento de Historia del Museo Nacional, que había iniciado la organización de una colección con el fin de establecer un museo de la Revolución.
En enero de 1933, el Gral. Plutarco Elías Calles y el arquitecto Carlos Obregón Santacilia presentaron un proyecto al entonces presidente de la República, Gral. Abelardo L. Rodríguez para erigir un monumento a la Revolución. En éste se pretendía utilizar parte de la estructura del inconcluso Palacio Legislativo porfirista. El proyecto era sencillo ya que la proporción de la estructura se conserva con la cúpula que contiene en sí misma los elementos requeridos de forma, tamaño y proporciones para que simplemente, recubierta de materiales adecuados resultara una composición arquitectónica completa y con características de belleza y monumentalidad de extraordinaria fuerza conmemorativa.
La iniciativa presentada fue rápidamente aceptada por el presidente Abelardo L. Rodríguez y el 25 de enero de 1933 expidió un acuerdo para integrar una Comisión de Patronato del Monumento a la Revolución presidida por el Gral. Plutarco Elías Calles.
La construcción del proyecto fue encomendada al mismo Obregón Santacilia, quien además de dirigir los trabajos para la elaboración del monumento, presentó en el año 1936 al entonces secretario de Hacienda, Ing. Marte R. Gómez los planos de los sótanos del monumento donde se podría ubicar el Museo de la Revolución.
El museo consistiría en un gran vestíbulo al cual se accedería por una escalera situada en el lado oriente de la plaza alrededor del monumento. El vestíbulo daría paso a cuatro salas donde estaría la exposición, además el museo se complementaría con áreas dedicadas a biblioteca, hemeroteca y servicios. Sin embargo, por diversas razones, entre ellas la falta de recursos económicos, el proyecto del museo no se llevó a cabo.
Fue en 1986, cuando se retomó la idea del arquitecto Obregón Santacilia para la creación del Museo Nacional de la Revolución. El proyecto se inició encabezado por la doctora Eugenia Meyer, historiadora especialista en el periodo de la Revolución Mexicana y un equipo de expertos en historia oral que habían colaborado en la creación del Museo Nacional de las Intervenciones. El equipo de historiadores que participó en el montaje de la museografía de la exposición permanente, fue dirigido por el arquitecto y experto museógrafo, Jorge Bribiesca.
El Museo Nacional de la Revolución fue finalmente inaugurado el 20 de noviembre de 1986, durante el periodo presidencial de Miguel de la Madrid. En el Museo, la Revolución Mexicana es considerada como la culminación de un proceso que se inicia con la Restauración de la República en el año de 1867 y culmina con la promulgación de la Constitución de 1917.
Una de las funciones principales del Museo Nacional de la Revolución, que es un museo histórico, es el de constituirse en un medio a través del cual el historiador pueda comunicar de manera inmediata y accesible la historia contemporánea de nuestro país. Es decir, el Museo pretende ser un medio de difusión del conocimiento histórico para que el público asistente comprenda de manera sencilla, clara y didáctica el desarrollo del devenir histórico de su país.
La idea de crear un museo de la Revolución Mexicana inició hace 70 años, en el Departamento de Historia del Museo Nacional, que había iniciado la organización de una colección con el fin de establecer un museo de la Revolución.
En enero de 1933, el Gral. Plutarco Elías Calles y el arquitecto Carlos Obregón Santacilia presentaron un proyecto al entonces presidente de la República, Gral. Abelardo L. Rodríguez para erigir un monumento a la Revolución. En éste se pretendía utilizar parte de la estructura del inconcluso Palacio Legislativo porfirista. El proyecto era sencillo ya que la proporción de la estructura se conserva con la cúpula que contiene en sí misma los elementos requeridos de forma, tamaño y proporciones para que simplemente, recubierta de materiales adecuados resultara una composición arquitectónica completa y con características de belleza y monumentalidad de extraordinaria fuerza conmemorativa.
La iniciativa presentada fue rápidamente aceptada por el presidente Abelardo L. Rodríguez y el 25 de enero de 1933 expidió un acuerdo para integrar una Comisión de Patronato del Monumento a la Revolución presidida por el Gral. Plutarco Elías Calles.
La construcción del proyecto fue encomendada al mismo Obregón Santacilia, quien además de dirigir los trabajos para la elaboración del monumento, presentó en el año 1936 al entonces secretario de Hacienda, Ing. Marte R. Gómez los planos de los sótanos del monumento donde se podría ubicar el Museo de la Revolución.
El museo consistiría en un gran vestíbulo al cual se accedería por una escalera situada en el lado oriente de la plaza alrededor del monumento. El vestíbulo daría paso a cuatro salas donde estaría la exposición, además el museo se complementaría con áreas dedicadas a biblioteca, hemeroteca y servicios. Sin embargo, por diversas razones, entre ellas la falta de recursos económicos, el proyecto del museo no se llevó a cabo.
Fue en 1986, cuando se retomó la idea del arquitecto Obregón Santacilia para la creación del Museo Nacional de la Revolución. El proyecto se inició encabezado por la doctora Eugenia Meyer, historiadora especialista en el periodo de la Revolución Mexicana y un equipo de expertos en historia oral que habían colaborado en la creación del Museo Nacional de las Intervenciones. El equipo de historiadores que participó en el montaje de la museografía de la exposición permanente, fue dirigido por el arquitecto y experto museógrafo, Jorge Bribiesca.
El Museo Nacional de la Revolución fue finalmente inaugurado el 20 de noviembre de 1986, durante el periodo presidencial de Miguel de la Madrid. En el Museo, la Revolución Mexicana es considerada como la culminación de un proceso que se inicia con la Restauración de la República en el año de 1867 y culmina con la promulgación de la Constitución de 1917.
Una de las funciones principales del Museo Nacional de la Revolución, que es un museo histórico, es el de constituirse en un medio a través del cual el historiador pueda comunicar de manera inmediata y accesible la historia contemporánea de nuestro país. Es decir, el Museo pretende ser un medio de difusión del conocimiento histórico para que el público asistente comprenda de manera sencilla, clara y didáctica el desarrollo del devenir histórico de su país.
INICIO DE INTERVENCION FRANCESA
Napoleon convoco una convencion en Londres. Los gobiernos de España, Inglaterra y Francia resolvieron formar la alianza tripartita y enviar tropas a Mexico para oblogar a l gobierno a pagar la deuda externa. A fines de 1861 llegaron a veracruz mas de 5000, soldados españoles, 800 ingleses 3000 franceses. El presidente Juarez mano a Manuel Doblado encargado de negociar, los tres apisas invasores designaron al español Juan Prim. Alcanzaron un acuerdo y firmaron el tratado de la Soledad mediante el cual el gobierno de Mexico dio faciliades a los ejercitos para instalarse en Cordoba, Orizaba y Tehuacan comprometiendose estos a no invadir mientrs se negociaba.
Doblado logro que los ejercitos de España e inglaterra abandonaran Mexico. Francia rompio el tratado e inicio la guerra de intervencion. Negocio con politicos conservadores y recibio su apoyo. El congreso de otorgo al presin¿dente Benito Juarez poderes ilimitados.
Una de las causas de la intervención francesa en México fue la suspensión del pago de la deuda externa de México. Las potencias acreedoras, España e Inglaterra además de Francia, apoyadas por los acreedores internos del gobierno mexicano, decidieron ocupar el territorio nacional, aunque las dos primeras finalmente desistieron del propósito.
Los conservadores mexicanos apostaron a que con un monarca extranjero recuperarían su influencia y el clero sus bienes confiscados, pronóstico que resultó equivocado, pues el emperador Maximiliano conservó vigentes las Leyes de Reforma.
Las escisiones entre los liberales imposibilitaron una adecuada defensa de la nación. Particularmente enconada fue la disputa entre González Ortega, entonces presidente de la Suprema Corte, y Juárez, quien había decidido prolongar su mandato presidencial, violando la Constitución. El general zacatecano quiso evitar una división más profunda del partido liberal y marchó a los Estados Unidos, desde donde convocó a un gobierno en el exilio; el hecho provocó que Juárez lo sometiera a proceso.
Los liberales organizaron la resistencia contra los franceses y conservaron el control del estado hasta febrero de 1864, cuando éstos ocuparon la capital. Franceses y conservadores se aliaron contra los liberales —dirigidos por González Ortega— quienes fueron obligados a huir a Fresnillo y luego del estado.
Entre las medidas de gobierno impuestas por Maximiliano estuvieron la creación de un Estado centralizado y la transformación de los estados en departamentos, ambas contrarias a los añejos anhelos de los liberales mexicanos. Zacatecas se partió en dos departamentos: el del mismo nombre y el de Fresnillo, y se suprimieron ayuntamientos. La medida afectó la economía y avivó el repudio a los franceses; mientras, los ayuntamientos reaparecían, una vez más, como voceros de los intereses locales.
La contraofensiva liberal inició en 1866, bajo la dirección de Miguel Auza en el norte, y Trinidad García de la Cadena junto con los hermanos Sánchez Román en el sur. Después del triunfo de Mariano Escobedo en Coahuila sobre los franceses, Juárez ordenó a Auza recuperar Zacatecas, establecer un gobierno provisional, reorganizar el ejército y fabricar armamento. Funcionarios y ejército imperiales huyeron a Aguascalientes.
El triunfo del ejército liberal sobre los franceses significó la derrota del proyecto de nación enarbolado por los conservadores, quienes —aliados con Maximiliano— realizaron el último intento por alcanzar el poder. El significado de esta derrota fue aún más profundo: representó el autorreconocimiento de los mexicanos frente al enemigo y como integrantes de una nación única y distinta a otras; parecía que por fin México había nacido luego de un alumbramiento difícil, lleno de obstáculos.
Doblado logro que los ejercitos de España e inglaterra abandonaran Mexico. Francia rompio el tratado e inicio la guerra de intervencion. Negocio con politicos conservadores y recibio su apoyo. El congreso de otorgo al presin¿dente Benito Juarez poderes ilimitados.
Una de las causas de la intervención francesa en México fue la suspensión del pago de la deuda externa de México. Las potencias acreedoras, España e Inglaterra además de Francia, apoyadas por los acreedores internos del gobierno mexicano, decidieron ocupar el territorio nacional, aunque las dos primeras finalmente desistieron del propósito.
Los conservadores mexicanos apostaron a que con un monarca extranjero recuperarían su influencia y el clero sus bienes confiscados, pronóstico que resultó equivocado, pues el emperador Maximiliano conservó vigentes las Leyes de Reforma.
Las escisiones entre los liberales imposibilitaron una adecuada defensa de la nación. Particularmente enconada fue la disputa entre González Ortega, entonces presidente de la Suprema Corte, y Juárez, quien había decidido prolongar su mandato presidencial, violando la Constitución. El general zacatecano quiso evitar una división más profunda del partido liberal y marchó a los Estados Unidos, desde donde convocó a un gobierno en el exilio; el hecho provocó que Juárez lo sometiera a proceso.
Los liberales organizaron la resistencia contra los franceses y conservaron el control del estado hasta febrero de 1864, cuando éstos ocuparon la capital. Franceses y conservadores se aliaron contra los liberales —dirigidos por González Ortega— quienes fueron obligados a huir a Fresnillo y luego del estado.
Entre las medidas de gobierno impuestas por Maximiliano estuvieron la creación de un Estado centralizado y la transformación de los estados en departamentos, ambas contrarias a los añejos anhelos de los liberales mexicanos. Zacatecas se partió en dos departamentos: el del mismo nombre y el de Fresnillo, y se suprimieron ayuntamientos. La medida afectó la economía y avivó el repudio a los franceses; mientras, los ayuntamientos reaparecían, una vez más, como voceros de los intereses locales.
La contraofensiva liberal inició en 1866, bajo la dirección de Miguel Auza en el norte, y Trinidad García de la Cadena junto con los hermanos Sánchez Román en el sur. Después del triunfo de Mariano Escobedo en Coahuila sobre los franceses, Juárez ordenó a Auza recuperar Zacatecas, establecer un gobierno provisional, reorganizar el ejército y fabricar armamento. Funcionarios y ejército imperiales huyeron a Aguascalientes.
El triunfo del ejército liberal sobre los franceses significó la derrota del proyecto de nación enarbolado por los conservadores, quienes —aliados con Maximiliano— realizaron el último intento por alcanzar el poder. El significado de esta derrota fue aún más profundo: representó el autorreconocimiento de los mexicanos frente al enemigo y como integrantes de una nación única y distinta a otras; parecía que por fin México había nacido luego de un alumbramiento difícil, lleno de obstáculos.
PORFIRIATO
Oriundo de Matamoros, Tamaulipas, nació el 18 de Junio de 1832, recibió el poder de manos del general Díaz el 1o. de Diciembre de 1880, y cuatro años después, el 30 de Noviembre de 1884, volvió a entregarlo al propio general Díaz, pacíficamente. Hallábase en su hacienda de Chinpingo, en el Estado de México, cuando lo sorprendió repentinamente la muerte, el 8 de Mayo de 1893. El pueblo lo llamaba "El Manco " y armó el gran escándalo con su famosa ley del níquel.
El gobierno del general Manuel González
Don Porfirio, que ya había empezado a controlar los hilos del poder, desprestigió a los candidatos que no eran de su agrado y debilitó el apoyo que tenían. Finalmente, eligió un presidente permutable en cuya lealtad sabía que podía confiar implícitamente para impulsar el programa y que le devolvería el gobierno cuatro años más tarde, éste era el general Manuel González, que tenía además la ventaja de ser un militar prestigiado, su incondicional y coincidir en el programa de construcción de vías férreas. Por primera vez, en casi tres décadas, se transmitió pacíficamente el poder, aunque se llevó a cabo en medio de fraudes y violaciones al sufragio.
Manuel González continuó la obra económica y política de Díaz. Se preocupó por someter a los gobernadores al dominio de la Federación, reprimir el bandolerismo y los focos de disidencia, y avanzar en la estabilidad política del país. Se continuó con los fraudes electorales, la imposición de candidatos y la intervención en la política interna de las entidades federativas.
La construcción de ferrocarriles.
Durante su gobierno se reinició la construcción de los ferrocarriles y se tendieron más de 5 mil kilómetros de vía férrea en cuatro años. En marzo de 1884, ya se podía ir en ferrocarril de México a Chicago. Las compañías norteamericanas aprovecharon las ventajosas concesiones que habían firmado con Díaz. Al trazar los ferrocarriles impusieron, desde entonces, sus intereses, aprovecharon su fuerza y su capital para trazar las líneas ferroviarias hacia la frontera norte, sin pretender comunicar las regiones del país que más lo necesitaban, ni mucho menos conectar por medios ferroviarios las costas mexicanas de ambos mares. Para acelerar la construcción de las vías férreas el gobierno otorgó subsidios a las compañías constructoras, sentando las bases para una crisis de las finanzas públicas que se abatiría sobre el gobierno de Manuel González en la segunda parte de su mandato.
Para cubrir el pago de los subsidios el gobierno de Porfirio Díaz recurrió al expediente de entregarles tierras a las compañías ferrocarrileras: el Ferrocarril Nacional recibió 327 600 hectáreas, en 1910; Pearson, magnate ferrocarrilero, 1.5 millones de hectáreas en Chihuahua; los constructores del ferrocarril del Istmo de Tehuantepec recibieron 600 mil hectáreas. Lo que contribuyó a crear grandes latifundios en manos de empresarios norteamericanos, que incluso poseían grandes propiedades en la frontera norte. Violando la legislación nacional.
Un hecho significativo del desarrollo capitalista fue el fortalecimiento de los banqueros nacionales y extranjeros. El Banco Nacional Mexicana fundado en 1882 se fusionó con el Banco Mercantil Mexicano, en el que participaban capitalistas españoles y mexicanos, y originaron en 1884, el Banco Nacional de México, con atribuciones de recaudador de impuestos, de hacer préstamos y anticipos al gobierno y encargado de la Tesorería General. También en 1884, d Código de Comercio prohibió la apertura de nuevos bancos de emisión.
Durante el gobierno de Manuel González se expidió, en diciembre de 1883, la primera ley sobre Deslinde y Colonización de Terrenos Baldíos. Dicha ley autorizaba a colonos, nacionales o extranjeros, a "denunciar" las tierras vírgenes y a formar Compañías "deslindadoras" con las cuales el Estado firmaba contratos para medir y deslindar porciones del territorio nacional; en pago, las compañías recibían un tercio de las tierras deslindadas y gozaban del derecho de opción y de tarifas preferenciales para comprarle al gobierno los dos tercios restantes. La ley ponía un tope de 2 500 hectáreas a la superficie máxima que se podía recibir en pago y estipulaba que estas tierras no podían venderse a extranjeros. Dichas limitaciones nunca fueron observadas. Al amparo de esta ley se despojó a los campesinos indígenas de sus tierras y se constituyeron gigantescos latifundios.
Con la aplicación de las leyes de desamortización y, en general, con toda la política del gobierno favorable a los terratenientes, la situación de los campesinos empeoró. El gobierno del general González reprimió levantamientos indígenas en Hidalgo y San Luis Potosí. Se trataba de reclamaciones campesinas contra los hacendados que los despojaban de sus tierras.
La Crisis del Gobierno de Manuel González
A pesar del crecimiento económico y la estabilidad alcanzada, el gobierno de Manuel González terminó en medio del desprestigio público y del repudio popular. En la segunda parte de su mandato la economía del país empezó a verse afectada por la crisis mundial del capitalismo iniciada en 1883. Los capitales extranjeros dejaron de fluir a México y los productos de exportación perdieron mercados provocando una grave depresión en la economía nacional.
La Primera Reelección
Al ascender por segunda vez a la presidencia, este continúo la política que caracterizaría a su prolongado gobierno: represión a la disidencia y a los movimientos populares, apertura al capital extranjero, centralización del poder, impulso al capitalismo dependiente.
En el terreno político introdujo algunos cambios, producto de su experiencia en el ejercicio del poder. Se cuidó muy bien de impedir que surgiera una figura política que le pudiera disputar el poder.
En este periodo en forma decidida aplico el que iba hacer el lema de su gobierno “Poca política y mucha administración”. Con ello buscaba que el esfuerzo de los grupos que perseguían el poder se canalizaran en la administración pública y que dejaran aun lado las disputas por la presidencia, lo cual solo podía llevarse a cabo si se incorporaban a ella.
Una vez que hubo destruido todo rastro de federalismo, a poyo eh impulso a los cacique que habían plegado y a los que habían surgido bajo su dominio. De esta manera empezó a construirse una pirámide que tenia en su vértice al dictador y de la cual formaba parte los gobernadores, los caciques regionales, los jefes políticos, los hacendados, etc. Al mismo tiempo liquidó a aquellos que no se plegaron a negociar con él y aceptar su predominio. Tal fue el caso del general trinidad García de la Cadena, famoso político de Zacatecas, opuesto a la reelección de Díaz y al que se le aplicó la “ley fuga” en 1886. García de la Cadena había buscado la alianza con Heraclio Bernal, conocido bandolero social de Sinaloa, que contaba con el apoyo popular por su lucha contra los ricos de la región.
Esta alianza había sido temible para el porfirismo en la medida de que García de la Cadena era un político de alcances nacionales, con méritos propios y cierta fuerza política. Al buscar el apoyo de Bernal se hacía de una base social que podía ocasionarle un serio dolor de cabeza al régimen. Y es que el bandolerismo era en esos años una forma popular de la lucha de clases, el bandolero era un héroe nato de los pobres, personificaba su protesta contra el propietario y por ello desafiaba la autoridad constituida, tenía el apoyo de los pobres que le cantaban, protegían y difundían, engrandeciéndolas, sus hazañas. Con esta política de reconciliación, la base del porfirismo se amplió, la mayoría de los grupos políticos se insertaron en la administración y Díaz empezó a propiciar las pugnas entre ellos, conservando el papel de árbitro de sus disputas por tajadas del poder. De esta manera se cuidó mucho de que no surgiera una figura política capaz de hacerle sombra y consolidó su poder.
El gobierno del general Manuel González
Don Porfirio, que ya había empezado a controlar los hilos del poder, desprestigió a los candidatos que no eran de su agrado y debilitó el apoyo que tenían. Finalmente, eligió un presidente permutable en cuya lealtad sabía que podía confiar implícitamente para impulsar el programa y que le devolvería el gobierno cuatro años más tarde, éste era el general Manuel González, que tenía además la ventaja de ser un militar prestigiado, su incondicional y coincidir en el programa de construcción de vías férreas. Por primera vez, en casi tres décadas, se transmitió pacíficamente el poder, aunque se llevó a cabo en medio de fraudes y violaciones al sufragio.
Manuel González continuó la obra económica y política de Díaz. Se preocupó por someter a los gobernadores al dominio de la Federación, reprimir el bandolerismo y los focos de disidencia, y avanzar en la estabilidad política del país. Se continuó con los fraudes electorales, la imposición de candidatos y la intervención en la política interna de las entidades federativas.
La construcción de ferrocarriles.
Durante su gobierno se reinició la construcción de los ferrocarriles y se tendieron más de 5 mil kilómetros de vía férrea en cuatro años. En marzo de 1884, ya se podía ir en ferrocarril de México a Chicago. Las compañías norteamericanas aprovecharon las ventajosas concesiones que habían firmado con Díaz. Al trazar los ferrocarriles impusieron, desde entonces, sus intereses, aprovecharon su fuerza y su capital para trazar las líneas ferroviarias hacia la frontera norte, sin pretender comunicar las regiones del país que más lo necesitaban, ni mucho menos conectar por medios ferroviarios las costas mexicanas de ambos mares. Para acelerar la construcción de las vías férreas el gobierno otorgó subsidios a las compañías constructoras, sentando las bases para una crisis de las finanzas públicas que se abatiría sobre el gobierno de Manuel González en la segunda parte de su mandato.
Para cubrir el pago de los subsidios el gobierno de Porfirio Díaz recurrió al expediente de entregarles tierras a las compañías ferrocarrileras: el Ferrocarril Nacional recibió 327 600 hectáreas, en 1910; Pearson, magnate ferrocarrilero, 1.5 millones de hectáreas en Chihuahua; los constructores del ferrocarril del Istmo de Tehuantepec recibieron 600 mil hectáreas. Lo que contribuyó a crear grandes latifundios en manos de empresarios norteamericanos, que incluso poseían grandes propiedades en la frontera norte. Violando la legislación nacional.
Un hecho significativo del desarrollo capitalista fue el fortalecimiento de los banqueros nacionales y extranjeros. El Banco Nacional Mexicana fundado en 1882 se fusionó con el Banco Mercantil Mexicano, en el que participaban capitalistas españoles y mexicanos, y originaron en 1884, el Banco Nacional de México, con atribuciones de recaudador de impuestos, de hacer préstamos y anticipos al gobierno y encargado de la Tesorería General. También en 1884, d Código de Comercio prohibió la apertura de nuevos bancos de emisión.
Durante el gobierno de Manuel González se expidió, en diciembre de 1883, la primera ley sobre Deslinde y Colonización de Terrenos Baldíos. Dicha ley autorizaba a colonos, nacionales o extranjeros, a "denunciar" las tierras vírgenes y a formar Compañías "deslindadoras" con las cuales el Estado firmaba contratos para medir y deslindar porciones del territorio nacional; en pago, las compañías recibían un tercio de las tierras deslindadas y gozaban del derecho de opción y de tarifas preferenciales para comprarle al gobierno los dos tercios restantes. La ley ponía un tope de 2 500 hectáreas a la superficie máxima que se podía recibir en pago y estipulaba que estas tierras no podían venderse a extranjeros. Dichas limitaciones nunca fueron observadas. Al amparo de esta ley se despojó a los campesinos indígenas de sus tierras y se constituyeron gigantescos latifundios.
Con la aplicación de las leyes de desamortización y, en general, con toda la política del gobierno favorable a los terratenientes, la situación de los campesinos empeoró. El gobierno del general González reprimió levantamientos indígenas en Hidalgo y San Luis Potosí. Se trataba de reclamaciones campesinas contra los hacendados que los despojaban de sus tierras.
La Crisis del Gobierno de Manuel González
A pesar del crecimiento económico y la estabilidad alcanzada, el gobierno de Manuel González terminó en medio del desprestigio público y del repudio popular. En la segunda parte de su mandato la economía del país empezó a verse afectada por la crisis mundial del capitalismo iniciada en 1883. Los capitales extranjeros dejaron de fluir a México y los productos de exportación perdieron mercados provocando una grave depresión en la economía nacional.
La Primera Reelección
Al ascender por segunda vez a la presidencia, este continúo la política que caracterizaría a su prolongado gobierno: represión a la disidencia y a los movimientos populares, apertura al capital extranjero, centralización del poder, impulso al capitalismo dependiente.
En el terreno político introdujo algunos cambios, producto de su experiencia en el ejercicio del poder. Se cuidó muy bien de impedir que surgiera una figura política que le pudiera disputar el poder.
En este periodo en forma decidida aplico el que iba hacer el lema de su gobierno “Poca política y mucha administración”. Con ello buscaba que el esfuerzo de los grupos que perseguían el poder se canalizaran en la administración pública y que dejaran aun lado las disputas por la presidencia, lo cual solo podía llevarse a cabo si se incorporaban a ella.
Una vez que hubo destruido todo rastro de federalismo, a poyo eh impulso a los cacique que habían plegado y a los que habían surgido bajo su dominio. De esta manera empezó a construirse una pirámide que tenia en su vértice al dictador y de la cual formaba parte los gobernadores, los caciques regionales, los jefes políticos, los hacendados, etc. Al mismo tiempo liquidó a aquellos que no se plegaron a negociar con él y aceptar su predominio. Tal fue el caso del general trinidad García de la Cadena, famoso político de Zacatecas, opuesto a la reelección de Díaz y al que se le aplicó la “ley fuga” en 1886. García de la Cadena había buscado la alianza con Heraclio Bernal, conocido bandolero social de Sinaloa, que contaba con el apoyo popular por su lucha contra los ricos de la región.
Esta alianza había sido temible para el porfirismo en la medida de que García de la Cadena era un político de alcances nacionales, con méritos propios y cierta fuerza política. Al buscar el apoyo de Bernal se hacía de una base social que podía ocasionarle un serio dolor de cabeza al régimen. Y es que el bandolerismo era en esos años una forma popular de la lucha de clases, el bandolero era un héroe nato de los pobres, personificaba su protesta contra el propietario y por ello desafiaba la autoridad constituida, tenía el apoyo de los pobres que le cantaban, protegían y difundían, engrandeciéndolas, sus hazañas. Con esta política de reconciliación, la base del porfirismo se amplió, la mayoría de los grupos políticos se insertaron en la administración y Díaz empezó a propiciar las pugnas entre ellos, conservando el papel de árbitro de sus disputas por tajadas del poder. De esta manera se cuidó mucho de que no surgiera una figura política capaz de hacerle sombra y consolidó su poder.
Porfiriato.
Caracterización General Se conoce como régimen porfirista la etapa de la historia de México comprendida entre 1876-1911. Durante esos años gobernó Porfirio Díaz, a excepción del breve periodo (1880-1884) en que fue presidente Manuel González.
Esos años marcaron la consolidación del país como una nación articulada a la cual la derrota de Maximiliano le había servido para reafirmar su identidad nacional. Además, el acelerado desarrollo de los ferrocarriles contribuyo a vincular los mercados locales las economías regionales separadas por grandes distancias y obstáculos geográficos, hasta entonces insalvable.
Porfirio Díaz supo captar las necesidades de la burguesía en ascenso. Su triunfo inicial y su prolongada dictadura se explican por el deseo ferviente de estabilidad política y de paz social después de más de medio siglo de convulsiones internas, golpes de estado, invasiones extranjeras y luchas civiles prolongadas. Un gobierno fuerte, que diera garantías a la propiedad, impulsar el desarrollo económico, pusiera orden y diera paz para los negocios, era una exigencia generalizada de las clases poseedoras nacionales y de los inversionistas extranjeros ya que veían en el permanente estado de agitación política un peligro para sus intereses.
Durante el porfiriato, el sistema capitalista se desarrollo con rapidez y estimulo el crecimiento de la economía del país. A ello contribuyeron tres factores: la estabilidad política impuesta por el régimen, la avalancha de inversiones extranjera y la integración de la economía nacional y su vinculación a los mercados exteriores, gracias al desarrollo de las comunicaciones especialmente de los ferrocarriles sin embargo, esta transformación capitalista se hizo desde arriba, siguiendo la vía mas reaccionable la cual conserva el poder por parte de los terratenientes feudales que se transforman paulatinamente en capitalistas, la lenta y dolorosa transformación de las formas feudales de producción en formas capitalistas la conservación de la gran propiedad latifundista, la negación de cambios democráticos en el régimen político, la existencia de gobiernos autoritarios expresan la alianza entre terratenientes y la burguesía, y la represión a las masas.
La etapa del capitalismo que inaugura el porfiriato puede ubicarse en los marcos de una transformación lenta de los terratenientes feudales en capitalistas y una apertura indiscriminada al capital extranjero. No se trata de una vida democrática de cambios capitalistas sino de una vía autoritaria y desde arriba. “el estado porfiriano promovía el desarrollo del capitalismo, pero lo hacia por una vía acorde con los intereses conservadores de los terratenientes aburguesados, los grandes comerciantes y los monopolios extranjeros”.
México conoció la estabilidad política, líquido buena parte de las trabas feudales heredadas de la colonia y conoció el triunfo de la burguesía liberal en el último tercio del siglo XIX, cuando los países capitalistas entraban en una etapa superior de su evolución.
En nuestro país las inversiones extranjeras alcanzaron enormes proporciones y controlaron ramas completas de la economía. Eran el factor dominante en la minería, petróleo, ferrocarriles, electricidad, bancos, industria y gran comercio. Con su participación, crecimiento económico fue considerable desequilibrado ya que se desarrollaron mas las actividades orientadas a la exportación, recibiendo un escaso impulso a la producción industrial y agropecuaria destinada al mercado nacional. Además la economía del país quedo subordinada a los intereses de los grandes monopolios.
En la agricultura predominaban los latifundios. La reforma dio un golpe casi mortal a los latifundios eclesiásticos. Pero al mismo tiempo, sentó las bases legales para el despojo de las tierras a las comunidades campesinas. Fue el régimen porfirista que llevo hasta sus últimas consecuencias la concentración de las tierras a manos de los hacendados, sobre todo a partir de la legislación que permitió la acción de las compañías deslindadoras.
La política del porfirismo fue conservar sin afectación los latifundios semifeudales e impulsar su transformación capitalista con el apoyo estatal. En consecuencia, en la agricultura mexicana coexistían las formas de producción capitalistas con las formas precapitalistas.
Podemos decir que el gobierno porfirista fue el primero que aplicó una política económica definida. Impulso el desarrollo del capitalismo privilegiando por todos los medios a su alcance a la inversión extranjera y apoyando a las grandes haciendas para que se convirtieran en latifundios capitalistas.
El modelo de desarrollo (o mas bien dicho, el patrón de acumulación de capital) seguido durante el porfirismo fue un modelo exportador primario. Ya que lo fundamental era impulsar la producción para exportar las materias primarias agrícolas y mineras.
Ascenso de Porfirio Díaz al Poder
El plan de Tuxtepec levantaba como demandas centrales la “no reelección” del presidente y de los gobernadores; el desconocimiento del gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada; el reconocimiento de los gobernadores que se adhieren al Plan; las elecciones a los dos meses de ocupada la ciudad de México; y la entrega de la presidencia provisional a José Maria Iglesias, presidente de la Suprema Corte de Justicia, si aceptaba el Plan. En los años anteriores, el prestigio del general Díaz había sufrido una fuerte merma por sus esfuerzos personalistas para llegar al poder. Derrotado en las urnas por Juárez, se había levantado con el Plan de La Noria para conocer la derrota en el campo de batalla. Persistente, bajo el gobierno de Lerdo de Tejada concertó alianzas, buscó apoyos y se preparó para asaltar nuevamente el poder.
Fue determinante para el éxito del Plan de Tuxtepec, la política de alianzas realizada por Díaz con distintos grupos de empresarios y caciques regionales Manuel González en Tamaulipas, Jerónimo Treviño y Francisco Naranja en Nuevo León, Evaristo Madero en Coahuila. Liberales partidarios de vincularse más a los Estados Unidos y con capitalista estadounidenses, principalmente texanos, que lo apoyaron con armas, parque y dinero.
El rebelde oaxaqueño esta vez tuvo a su favor la impopularidad del presidente Lerdo, la división que provocó en las filas gubernamentales la pugna entre éste y José María Iglesias, presidente de la Suprema Corte de Justicia, y el respaldo de los empresarios estadounidenses que le permitió librar una lucha que desgastó al gobierno constituido. En contraparte, Lerdo se vio imposibilitado para adquirir armamento en Estados Unidos.
El compromiso de Díaz, que le permitió formar este bloque político y social, fue las relaciones comerciales con Estados Unidos, particularmente impulsar la construcción de ferrocarriles para establecer vínculos económicos mas firmes, y estabilizar el país y la frontera, cuestión que interesaba sobremanera a los norteamericanos.
Con la caída de Lerdo se operó un importante cambió en la actitud del gobierno mexicano hacia la inversión extranjera. Juárez y su Sucesor habían cuidado que la presencia del capital extranjero no se convirtiera en una nueva forma de colonialismo. Incluso Lerdo, convencido de la necesidad de mantener alejados a los capitales norteamericanos había expresado que "entre la fuerza y la debilidad, el desierto", con lo cual dejaba asentada la necesidad de aislar al país de la potencia económica de los vecinos del norte. En consecuencia, había cancelado cinco de los seis contratos para la construcción de ferrocarriles entre la frontera norte y el interior de México y había rechazado un acuerdo de reciprocidad comercial.
En cambio, Porfirio Díaz se esforzó por integrar al capital extranjero a la estructura económica y social del país, involucrarlo en el desarrollo de nuestros recursos natural, y lo convirtió en un elemento sustancial en la vida nacional. Si al principio de su gobierno tuvo conflictos con algunas fracciones de los empresarios y autoridades norteamericanas, paulatinamente fue limando las diferencias y creando las condiciones para lograr que las inversiones extranjeras se volcaran a la economía mexicana. Ya como presidente, Porfirio Díaz se enfrentó con el problema de un ejército numeroso, 30 mil hombres, que absorbía gran parte de los recursos financieros del gobierno.
Para evitar que al disolverlo se incrementara el bandolerismo o se provocara descontento y un intento de golpe militar, incorporó a muchos miembros del ejército a la policía rural. Propició también que generales destacados fueron gobernadores, teniendo que dejar el mandó directo de tropas y, auque les daba poder político regional, se debilitaban como adversarios en 1a lucha por la presidencia de la República. Transladó a los oficiales y a la tropa a regiones distantes, lejos de la influencia de sus antiguos jefes. Para rematar esta obra, entrego múltiples privilegios a los más importantes jefes militares.
Limitando la posibilidad de nuevas insurrecciones, el general Díaz satisfacía uno de lo anhelos más sentidos de la población, y especialmente, de la burguesía: establecer la paz y alcanzar la estabilidad política necesaria para impulsar el desarrollo económico. Para pacificar el país y garantizar la propiedad, se combatió en forma drástica a los salteadores de caminos y a todos los bandoleros. Se reprimió cualquier intento de rebelión, sobre todo proveniente de los partidarios de Lerdo que varias veces intentaron levantarse en armas. La represión contra los apaches en el norte del país fue igualmente implacable y bárbara. No se abandonó su persecución hasta que fueron totalmente derrotados y práctica-mente exterminados.
Desde su primer gobierno procuró controlar al poder legislativo manipulando los comicios de diputados senadores recurriendo a todo tipo de fraudes electorales, con objeto de que triunfaran sus incondicionales. Asimismo buscó someter a los gobernadores al poder del centro, convirtiendo al federalismo en una pura fac
Oriundo de Matamoros, Tamaulipas, nació el 18 de Junio de 1832, recibió el poder de manos del general Díaz el 1o. de Diciembre de 1880, y cuatro años después, el 30 de Noviembre de 1884, volvió a entregarlo al propio general Díaz, pacíficamente. Hallábase en su hacienda de Chinpingo, en el Estado de México, cuando lo sorprendió repentinamente la muerte, el 8 de Mayo de 1893. El pueblo lo llamaba "El Manco " y armó el gran escándalo con su famosa ley del níquel.
El gobierno del general Manuel González
Don Porfirio, que ya había empezado a controlar los hilos del poder, desprestigió a los candidatos que no eran de su agrado y debilitó el apoyo que tenían. Finalmente, eligió un presidente permutable en cuya lealtad sabía que podía confiar implícitamente para impulsar el programa y que le devolvería el gobierno cuatro años más tarde, éste era el general Manuel González, que tenía además la ventaja de ser un militar prestigiado, su incondicional y coincidir en el programa de construcción de vías férreas. Por primera vez, en casi tres décadas, se transmitió pacíficamente el poder, aunque se llevó a cabo en medio de fraudes y violaciones al sufragio.
Manuel González continuó la obra económica y política de Díaz. Se preocupó por someter a los gobernadores al dominio de la Federación, reprimir el bandolerismo y los focos de disidencia, y avanzar en la estabilidad política del país. Se continuó con los fraudes electorales, la imposición de candidatos y la intervención en la política interna de las entidades federativas.
La construcción de ferrocarriles.
Durante su gobierno se reinició la construcción de los ferrocarriles y se tendieron más de 5 mil kilómetros de vía férrea en cuatro años. En marzo de 1884, ya se podía ir en ferrocarril de México a Chicago. Las compañías norteamericanas aprovecharon las ventajosas concesiones que habían firmado con Díaz. Al trazar los ferrocarriles impusieron, desde entonces, sus intereses, aprovecharon su fuerza y su capital para trazar las líneas ferroviarias hacia la frontera norte, sin pretender comunicar las regiones del país que más lo necesitaban, ni mucho menos conectar por medios ferroviarios las costas mexicanas de ambos mares. Para acelerar la construcción de las vías férreas el gobierno otorgó subsidios a las compañías constructoras, sentando las bases para una crisis de las finanzas públicas que se abatiría sobre el gobierno de Manuel González en la segunda parte de su mandato.
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PORFIRIO DIAZ
El General Porfirio Díaz Mori nació en la Ciudad de Oaxaca, el 15 de septiembre de 1830. Estudió en el seminario como alumno externo. Por consejo del liberal Marcos Pérez, ingresó en el Instituto de Ciencias y Artes a la carrera de Leyes que no terminaría. Posteriormente se enlista en la vida militar. Tenía entonces Porfirio Díaz 16 años; y como escuchara de labios de uno de sus profesores, que era deber de los mexicanos defender el territorio invadido, tomó este sentimiento en el estudiante la misma forma activa y enérgica con que en su corazón se han revelado todos en el curso de su vida. Así, pues, congregó a algunos de sus condiscípulos; y poniéndose resueltamente a la cabeza de ellos, se dirigió al Gobernador del Estado para ofrecerle sus servicios y los de sus compañeros, como una ofrenda a la Patria.
Naturalmente, admirado el Gobernador ante aquella actitud resuelta, pero más admirado todavía ante el ardor patriótico de aquéllos jóvenes, se limitó a anotar sus nombres sin aceptar de pronto el ofrecimiento que le hacían. Más tarde fue éste aceptado, y entonces Porfirio empuñó por vez primera las armas en defensa de México, hizo sus guardias y se sujetó al duro régimen militar.
La mujer a la que más amó se llamaba Juana Catarina Romero. Según una leyenda, Don Porfirio Díaz logró en esos años, (1857 aproximadamente) que la empresa del Ferrocarril Transístmico, que trabajaba en esa zona, desviara el trazo de la vía hasta hacerla pasar a dos metros del chalet estilo francés que construyó para Juana Catarina. Le había regalado el progreso.
El 22 de diciembre de 1859 el Presidente de la República recomienda especialmente al Gobernador de Oaxaca, dé el ascenso inmediato al Teniente Coronel Porfirio Díaz, por su brillante comportamiento en el ataque de Tehuantepec, el 25 de noviembre del mismo año.
El 23 de enero de 1860 Don Porfirio Díaz y sus fuerzas constitucionalistas sufrieron una derrota por parte de las fuerzas reaccionarias que obedecían a Cobos en el pueblo de Mitla. El 30 de enero de 1860 se le nombra Jefe de la Brigada de la Sierra, de la División de operaciones del Estado de Oaxaca. El 19 de abril del mismo año se recibe una mención honorífica por el asalto y toma de la manzana inmediata al Convento de la Concepción en Oaxaca. El 5 de agosto de 1860 se vive una acción de guerra dada en Oaxaca por la División del Estado, en cuya jornada salió herrado el coronel Porfirio Díaz.
El 14 de julio de 1861 se le otorga una mención honorífica por su arrojo en la jornada de Jalatlaco y por lo cual se le da el grado de General de Brigada.
El 28 de abril de 1863 recibe una mención honorífica por el combate del 25 de abril en puebla.
El 30 de junio de 1863 se recibe la orden para que sea nombrado General en Jefe del Ejército de Operaciones.
Durante la guerra de Reforma Don Porfirio Díaz libró 12 batallas, fue herido de gravedad, creó una policía secreta, sufrió peritonitis, instaló una fábrica de municiones, se volvió experto en ataques súbitos y emboscadas. Pero sobre todo en manejar hombres, adivinar pasiones y ambiciones, y aprovecharlas.
"Hubo un tiempo en que no recibí ni instrucciones ni ayuda de mi gobierno, por lo que me vi obligado a pensar por mí y convertirme en gobierno".
Los frutos vendrían más tarde, en 1866, cuando su estrella militar comenzase a brillar por encima de todas, sus triunfos de Jalatlaco, Miahuatlán y La Carbonera resonarían en los campos liberales. El 2 de abril de 1867 lograba en Puebla su victoria más importante: la puntilla del Imperio.
El 20 de enero de 1868, el presidente Juárez y el General Porfirio Díaz, se cruzan telegramas de felicitación al inaugurar la comunicación con la Ciudad de Oaxaca. Al finalizar el siglo XIX las líneas telegráficas comunicaban a casi toda la República Mexicana. Ya para esta época, Guillermo Marconi había inventado el telégrafo sin hilos.
En 1867 se había casado con Delfina Ortega Díaz, su sobrina carnal, la hija de su hermana Manuela, en ese matrimonio procrea a sus hijos Porfirio y Luz. Al morir su primera esposa se retractó por escrito aunque privadamente de haber apoyado las Leyes de Reforma. Con las mujeres de su familia su esposa y sus hijas Luz y Amada, ésta nacida de una madre juchiteca en los años sesenta, se mostraba tierno y respetuoso. Con los hombres, sobre todo con su hijo "Porfirito", a quien apodaban " el Chas" por su desagradable costumbre de estornudar en público, se comportaba durísimo; a los doce años lo mandó al Colegio Militar, donde fue tratado con severidad.
En 1876 en plena Revolución de Tuxtepec, Don Porfirio, al verse perdido en el pueblo norteño de Icamole, prorrumpió en llanto. Le dirían "El llorón de Icamole", pero a la postre los vencería a todos.
La primera línea de teléfono que existió en la República Mexicana, fue la que se tendió entre el Castillo de Chapultepec y Palacio Nacional el 16 de febrero de 1878.
Fue presidente Constitucional de la República para el periodo de 1877 a 1880. Según la Constitución Mexicana, Díaz no podía permanecer en la presidencia durante dos mandatos consecutivos por lo que tuvo que renunciar en 1880 aunque continuó en el gobierno como Secretario de Fomento. Fue reelegido en 1884 y consiguió la aprobación de una enmienda a la Constitución que permitía la sucesión de mandatos presidenciales.
En 1881, su amigo, el Padre Eulogio Gillow daría la bendición a Don Porfirio Díaz (viudo de 51 años) y a Carmelita Romero Rubio (17 años).
En 1884 se encontró con una situación caótica ya que no había dinero en las arcas nacionales y la tranquilidad pública se había alterado. Al tomar posesión se restableció la paz, se regularizaron inmediatamente los pagos y el comercio volvió a dar señales de vida.
El 2 de octubre de 1886, el gobierno anuncia que se ha publicado el reglamento para establecer una Escuela Normal para Profesores. Se reelige por segunda ocasión para el periodo 1888 –1892.
El 29 de febrero de 1888 la Junta Legislativa del Estado de Oaxaca, expide un decreto permitiendo a la mujer el acceso a las carreras profesionales.
El General Porfirio Díaz recibe del Ministro de Francia en México el día 30 de abril de 1889, las insignias de la Legión de Honor que le confirió el gobierno francés. Se aumentan las líneas férreas en la República Mexicana.
Don Porfirio Díaz se reelige por 3ª ocasión para el periodo de 1892 – 1896. En la 4ª reelección cubrió el periodo de 1896 – 1900 y en la 5ª el periodo de 1900 – 1904. En 1903 se reformó una vez más la Constitución, prolongando el periodo presidencial a seis años y se creó la vicepresidencia. El 1º de diciembre de 1904 inicia su sexto periodo de reelección.
En los primeros años del siglo XX el gobierno de Porfirio Díaz se fue debilitando, tenía poca credibilidad y muchos opositores. Se recrudecieron los actos de represalia contra campesinos y trabajadores, como las matanzas de Río Blanco (1905) y Cananea (1906) y poco después el Partido Liberal Mexicano, bajo el liderazgo de los hermanos Flores Magón, publicaba un manifiesto de 28 puntos considerado como el antecedente inmediato del levantamiento popular de 1910.
El 21 de mayo de 1911 renuncia y el 26 de mayo partió a Veracruz para embarcarse rumbo a la Habana y posteriormente a Europa. El 2 de julio de 1915 a la edad de 84 años el General Díaz falleció en París. Sus restos descansan en el cementerio de Montparnasse en París.
Porfirio Díaz es sin duda una de las figuras más polémicas de nuestra historia. Atacado por unos y defendido por otros. Pero estamos conscientes que el Gral. Díaz formó parte de una etapa crucial en el acontecer social, político y económico de nuestro país.
Bajo su dictadura México consiguió un importante progreso económico. Aumentaron las inversiones de capital extranjero, lo que favoreció la construcción y expansión de la red de ferrocarriles, se elevó el desarrollo de la minería de plata, se instaló la primera línea telefónica, inauguró la comunicación vía telégrafo en Oaxaca, se exhibió el fonógrafo, entre otras cosas. Por tal motivo consideramos que Díaz es un pilar importante en el desarrollo de México por todos estos avances.
Por otra parte, nos encontramos en desacuerdo con su delirio de grandeza que lo empujo a intentar durar más tiempo en el poder, se sentía dueño del país. Además era malinchista, ya que consideraba que lo mejor provenía del extranjero. Trataba de imitar los estilos europeos, tanto en costumbres de la vida cotidiana como en modelos arquitectónicos, una muestra de ello es el Palacio de Bellas Artes.
Por lo tanto llegamos a la conclusión de que una persona como él, que logró grandes avances para el país, también es una persona que pudo estancarlo en sus últimos años de gobierno; ya que sentimos que ya no pensaba en servir al país sino en que el país le sirviera. También consideramos que antes de poder amar a lo demás tenemos que aprender amar a nuestras raíces.
Su mandato se caracterizó por un crecimiento económico gracias a la inversión extranjera, la realización de obras públicas y el desarrollo de la industria en ciertas regiones, pero también por el uso de la fuerza para doblegar a la oposición y una muy desigual distribución de la riqueza. La Revolución acabaría con el gobierno de Díaz e inauguraría una nueva etapa para la historia de México.
Cabe mencionar que en varios compañeros surgió cierta admiración hacia Porfirio Díaz, porque de ser un hombre humilde, residente de Oaxaca, logró ser un personaje ilustre de México.
VENUSTIANO CARRANZA
Revolucionario mexicano y presidente de la República (Cuatro Ciénegas, Coahuila, 1859 - Tlaxcalaltongo, Puebla, 1921). En 1887 Venustiano Carranza contrajo matrimonio con Virginia Salinas y participó activamente en la política local, alcanzando paulatinamente los cargos de presidente municipal de Cuatro Ciénegas, diputado local, senador y gobernador de Coahuila.
Al estallar la Revolución se adhirió al maderismo. Cuando en 1911, Francisco Madero ocupó la Presidencia interinamente, Carranza fue designado ministro de Guerra y Marina. En ese mismo año de nuevo fue nombrado gobernador de su Estado natal, hasta que en 1913, con el asesinato de Madero, proclamó el Plan de Guadalupe en el que no reconocía al gobierno usurpador de Victoriano Huerta y se nombraba Primer Jefe del Ejército Constitucionalista. Su bandera política era la obediencia a la Constitución y la restauración del orden alterado. En su lucha contra el huertismo, Carranza tuvo ayuda, desde el norte, de Álvaro Obregón, Pablo González y Francisco Villa, mientras que, en el sur, Emiliano Zapata iniciaba una lucha independiente.
En 1914, los Estados Unidos invadieron México, por lo que Carranza estableció acuerdos con los estadounidenses para evitar la intromisión en la política interna mexicana. En julio de ese año, Huerta renunció a la Presidencia y Carranza entró victorioso en la ciudad de México. Sin embargo, pronto surgieron las diferencias entre él y los demás jefes revolucionarios. Para intentar paliarlas se convocó a todos a una Soberana Convención Revolucionaria, en Aguascalientes, en la que se abrieron brechas irreconciliables y se declararon la guerra.
La autoridad de Carranza como Primer Jefe fue cuestionada, por lo que se retiró a Veracruz en donde estableció su gobierno y planeó la ofensiva en contra de Zapata y Villa. Expidió disposiciones agrarias, fiscales, laborales, judiciales y en materia de recursos petrolíferos y mineros. Instituyó el municipio libre, legalizó el divorcio, estableció la jornada máxima de trabajo y el salario mínimo.
En 1915 Obregón derrotó al villismo; Venustiano Carranza regresó a la capital del país, convocó un Congreso Constituyente que elaboró la nueva Constitución de 1917 y le eligió como presidente constitucional. Su gestión se caracterizó por la pacificación del país. En 1920, los generales sonorenses Plutarco Elías Calles y Adolfo de la Huerta no reconocieron, mediante el Plan de Agua Prieta, la autoridad presidencial. Carranza se sintió amenazado y decidió trasladar el gobierno a Veracruz, pero fue emboscado en Tlaxcalaltongo, Puebla, y asesinado.
FRANCISCO VILLA
(Doroteo Arango Arámbula) Revolucionario mexicano (San Juan del Río, Durango, 1876 - Parral, Chihuahua, 1923). Campesino pobre, huérfano y con escasa formación, cuando estalló la Revolución de 1910 llevaba varios años fugitivo en las montañas por haber asesinado a uno de los propietarios de la hacienda donde trabajaba.
Enseguida Pancho Villa se unió a Madero en su lucha contra la dictadura de Porfirio Díaz, y demostró una habilidad innata para la guerra. Aprovechando su conocimiento del terreno y de los campesinos, formó su propio ejército en el norte de México, con el cual contribuyó al triunfo del movimiento revolucionario.
En 1912 fue encarcelado, al sospechar el general Victoriano Huerta que estaba implicado en la rebelión de Orozco en defensa de las aspiraciones sociales del campesinado, que Madero había postergado. Consiguió escapar a los Estados Unidos y, tras el asesinato de Madero, regresó a México y formó un nuevo ejército revolucionario, la División del Norte (1913).
Con ella apoyó la lucha de Venustiano Carranza y Emiliano Zapata contra Huerta, que se había erigido en dictador. Juntos le derrocaron en 1914; pero después de la victoria de esta segunda revolución, Villa y Zapata se sintieron defraudados por Carranza, y volvieron a tomar las armas, ahora contra él. Esta vez la suerte militar no estuvo de su parte: Álvaro Obregón derrotó a los villistas y Carranza se consolidó en el poder, logrando el reconocimiento oficial de su gobierno por los Estados Unidos.
En un intento de mostrar que Carranza no controlaba el país y de enemistarle con el presidente norteamericano, Wilson, Pancho Villa atacó con sus tropas el territorio estadounidense de Nuevo México y asesinó a 16 ciudadanos de aquel país (1916). Wilson envió un ejército bajo el mando del general Pershing al norte de México para acabar con Pancho Villa; pero el conocimiento del terreno y la cobertura que le daba la población campesina le permitieron sostenerse durante cuatro años, a medio camino entre la guerrilla y el bandolerismo.
Al caer Carranza en 1920, el nuevo presidente Adolfo de la Huerta le ofreció una amnistía y un rancho en Chihuahua, a cambio de cesar sus actividades y retirarse de la política. Villa aceptó, pero murió tres años después, asesinado en su rancho por motivos políticos, durante la presidencia de Obregón.
LA INVASION A VERACRUZ
El 21 de abril de 1914 en el puerto de Veracruz fue bombardeado e invadido por una flota militar de Estados Unidos. El pretexto fue la negativa de Huerta a aceptar una exigencia de desagravio, izando la bandera de aquel pais. No hubo declaracion de guerra, el almirante Fletcher encabezo el bombardeo y la invasion.
La defensa del puerto por parte de la Armada de Mexico y de la poblacion fue heroica. Los marinez yanquis, con superioridad militar, ocuparon Veracruz.
Deacuerdo a las informaciones de la época, trascendió que se acordó enviar una invitación a todos los jefes de los grupos revolucionarios antagónicos para que designaran delegados a la convención proyectada que habría de efectuarse en territorio de los Estados Unidos, bajo los auspicios del gobierno norteamericano.
Al ser publicada en México dicha información, el patriotismo y el nacionalismo mexicano reaccionaron con gran descontento en todas las clases sociales, por la pretensión de violar nuestra soberanía y dignidad nacionales.
Con patriotismo que le honra, el presidente de México Venustiano Carranza, por dicha intromisión en los asuntos que competen únicamente a los mexicanos, rechazó la intervención de una nación contra otra y el “Varón de Cuatro Ciénegas” remitió una declaración amplia y razonada a los gobernantes de Argentina, Brasil y Chile. Proclamó la doctrina de que cada pueblo es libre de determinar su propio destino y régimen interior, sin que asista a nadie el derecho de ejercer coacción en contra de la libertad y la soberanía de una nación, por pequeña que esta sea.
Pero el gobierno de los EU en funciones de “gendarme del mundo”, por conducto de su responsable de Relaciones Exteriores envió el 11 de agosto una nota con destino a todos los generales mexicanos, empezando por Carranza, un texto que la prensa mexicana publicó el 18, en el que, entre otros pretextos intervensionistas en contra de la soberanía nacional mexicana, afirma que “”las repúblicas americanas -arriba mencionadas-, están bien dispuestas a servir de intermediarias”.
La respuesta del gobierno de México fue muestra de dignidad patriótica herida por los apetitos imperialistas de los EU y el ministerio de Gobernación de Carranza .
La defensa del puerto por parte de la Armada de Mexico y de la poblacion fue heroica. Los marinez yanquis, con superioridad militar, ocuparon Veracruz.
Con el antecedente de la invasión norteamericana en Veracruz la mañana del 21 de abril de 1914 -hace 95 años-, y con miras a una nueva invasión armada contra México el 4 de agosto de 1915, el Departamento de Estado de los EU reunió en Washington a los embajadores de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Guatemala y Uruguay “para discutir las medidas que habrían de tomarse para hacer que en la República mexicana se cimentara la paz”.
Deacuerdo a las informaciones de la época, trascendió que se acordó enviar una invitación a todos los jefes de los grupos revolucionarios antagónicos para que designaran delegados a la convención proyectada que habría de efectuarse en territorio de los Estados Unidos, bajo los auspicios del gobierno norteamericano.
Al ser publicada en México dicha información, el patriotismo y el nacionalismo mexicano reaccionaron con gran descontento en todas las clases sociales, por la pretensión de violar nuestra soberanía y dignidad nacionales.
Con patriotismo que le honra, el presidente de México Venustiano Carranza, por dicha intromisión en los asuntos que competen únicamente a los mexicanos, rechazó la intervención de una nación contra otra y el “Varón de Cuatro Ciénegas” remitió una declaración amplia y razonada a los gobernantes de Argentina, Brasil y Chile. Proclamó la doctrina de que cada pueblo es libre de determinar su propio destino y régimen interior, sin que asista a nadie el derecho de ejercer coacción en contra de la libertad y la soberanía de una nación, por pequeña que esta sea.
Doctrina Carranza y Doctrina Estrada
Esta patriótica decisión de parte del presidente Carranza es lo que se denomina Doctrina Carranza, misma que, con la aportación de la experiencia diplomática de Genaro Estrada, se le conoce también como Doctrina Estrada, lo que le llevó a México, en los mejores tiempos de la diplomacia y las relaciones dignas con los demás países del mundo, a proclamar. La no intervención y autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de los conflictos entre las naciones.Pero el gobierno de los EU en funciones de “gendarme del mundo”, por conducto de su responsable de Relaciones Exteriores envió el 11 de agosto una nota con destino a todos los generales mexicanos, empezando por Carranza, un texto que la prensa mexicana publicó el 18, en el que, entre otros pretextos intervensionistas en contra de la soberanía nacional mexicana, afirma que “”las repúblicas americanas -arriba mencionadas-, están bien dispuestas a servir de intermediarias”.
La respuesta del gobierno de México fue muestra de dignidad patriótica herida por los apetitos imperialistas de los EU y el ministerio de Gobernación de Carranza .
EMILIANO ZAPATA
(San Miguel Anenecuilco, México, 1879 - Morelos, 1919) Revolucionario agrarista mexicano. Hijo de una humilde familia campesina, Emiliano Zapata trabajó como peón y aparcero y recibió una pobre instrucción escolar.
Tenía veintitrés años cuando apoyó a la Junta de Cuautla en sus reivindicaciones por los ejidos de Morelos, su estado natal. La persecución desatada contra la Junta por el régimen porfirista lo llevó a Cuernavaca y luego a México como caballerizo del ejército.
De regreso en Morelos, Emiliano Zapata retomó la defensa de las tierras comunales y, en 1909, fue designado jefe de la Junta de Ayala. Al frente de un pequeño grupo armado, ocupó las tierras del Hospital y las distribuyó entre los campesinos.
Mientras el gobernador de Morelos, representante de los intereses de los terratenientes, enviaba fuerzas contra él, Genovevo de la O se sublevó en Cuernavaca. En el curso de los dos años siguientes, otros campesinos se levantaron en armas, entre ellos Tepepa, Merino y el maderista Torres Burgos, con quienes se alió Zapata. En marzo de 1911 se adhirió al plan de San Luis Potosí proclamado por Madero y, a la muerte de Torres Burgos, fue designado «jefe supremo del movimiento revolucionario del Sur».
Tras la caída de la dictadura de Porfirio Díaz, pronto aparecieron las discrepancias entre Zapata, quien reclamaba el inmediato reparto de las tierras de las haciendas entre los campesinos, y Madero, que por su parte exigía el desarme de las guerrillas. Por fin, Zapata aceptó el licenciamiento y desarme de sus tropas, con la esperanza de que la elección de Madero como presidente abriera las puertas a la reforma.
Elegido éste en 1911, y ante el fracaso de nuevas conversaciones, Zapata elaboró en noviembre del mismo año el plan de Ayala, en el que declaraba a Madero incapaz de cumplir los objetivos de la revolución y anunciaba la expropiación de un tercio de las tierras de los terratenientes a cambio de una compensación, si se aceptaba, y por la fuerza en caso contrario. Los que se adhirieron al plan, que eligieron jefe de la revolución a Pascual Orozco, enarbolaron la bandera de la reforma agraria como prioridad y solicitaron la renuncia del presidente.
Las fuerzas gubernamentales obligaron a Zapata a retirarse a Guerrero, pero el asesinato de Madero en febrero de 1913 por orden de Huerta cambió la situación. Zapata rechazó la oferta de Huerta de unirse a sus fuerzas y apoyó a los constitucionalistas de Carranza contra los huertistas. Nombrado jefe de la revolución en detrimento de Orozco, que había sido declarado traidor, consiguió derrotar a Huerta (1913).
En la convención de Aguascalientes de octubre de 1914 se concretó la alianza de Zapata y Pancho Villa, representantes del revolucionarismo agrario, contra Carranza, de tendencia moderada. Si bien ambos entraron poco después en la capital, su incapacidad política para dominar el aparato del Estado y las diferencias que surgieron entre los dos caudillos, a pesar de que Villa había aceptado el plan de Ayala, alentaron la reacción carrancista.
Perseguido por Pablo González, Zapata se hizo fuerte en Morelos, mientras que Villa era derrotado en el norte. El aporte de algunos intelectuales como Díaz Soto y Gama y Pérez Taylor dio solidez ideológica al movimiento agrarista y ello permitió a los zapatistas organizar administrativamente el espacio que controlaban.
En este sentido, el gobierno de Zapata creó comisiones agrarias, estableció la primera entidad de crédito agrario en México e intentó convertir la industria del azúcar de Morelos en una cooperativa. William Gates, enviado de Estados Unidos, destacó el orden de la zona controlada por Zapata frente al caos de la zona ocupada por los carrancistas.
Sin embargo, la guerra proseguía; en 1917, las tropas de Carranza derrotaron de nuevo a Villa en el norte. Ante la amenaza que Zapata suponía para el gobierno federal, el coronel Jesús Guajardo, que dirigía las operaciones gubernamentales contra él, traicionó y asesinó al líder agrarista tras atraerlo a un encuentro secreto en la hacienda de Chinameca, en Morelos.
LA REVOLUCIO SOCIAL 1910-1917
LA REVOLUCIÓN SOCIAL MEXICANA DE 1910
La revolución mexicana, surge como una protesta de tono eminentemente político frente el régimen porfiriano, iniciando como un conflicto en el seno de las clases dominantes. Puede afirmarse entonces que la revolución mexicana no es un movimiento homogéneo, si no su seno existen por los menos dos movimientos distintos:
a) Los grupos que limitaban sus demandas al terreno político: no reelección, libertad de prensa y expresión.
b) Los grupos que ponían el acento en las transformaciones sociales: reparto agrario, derechos para los trabajadores, mejoría en las condiciones de trabajo, educación para todo el pueblo etc…
En cuanto al primer grupo, en el inicio del movimiento, con Francisco I Madero a la cabeza con la lucha de la no reelección y el fraude electoral de Porfirio Díaz.
En relación al segundo grupo era un movimiento auténticamente popular, con demandas específicas del pueblo, ya que no querían seguir siendo explotados, les dieran educación y pudieran adquirir sus derechos de gentes.
La existencia de estos dos grupos o movimientos en el seno de la revolución con objetivas diferentes e intereses hasta contrapuestos, nos permite comprender que el movimiento contra la dictadura se dieron dos revoluciones distintas.
Sin embargo tanto los mexicanos y los extranjeros tenían que el país se precipitara en la anarquía, si en un momento dado desaparecía el presidente Díaz. De ahí la necesidad de nombrar un vicepresidente que pudiera sustituir a don Porfirio en caso de un accidente o su muerte. Don Porfirio que había alcanzado los 73 años admitió la creación de la presidencia y llevando a ella ramón corral en la elección de 1904 y para el periodo 1904 a 1910.
Le concedió al periodista James Creelman, en la entrevista Porfirio aseguraba que su mejor deseo era abandonar la presidencia al término de este mandato, dejando desde luego bien cimentada la paz.
La revolución mexicana, surge como una protesta de tono eminentemente político frente el régimen porfiriano, iniciando como un conflicto en el seno de las clases dominantes. Puede afirmarse entonces que la revolución mexicana no es un movimiento homogéneo, si no su seno existen por los menos dos movimientos distintos:
a) Los grupos que limitaban sus demandas al terreno político: no reelección, libertad de prensa y expresión.
b) Los grupos que ponían el acento en las transformaciones sociales: reparto agrario, derechos para los trabajadores, mejoría en las condiciones de trabajo, educación para todo el pueblo etc…
En cuanto al primer grupo, en el inicio del movimiento, con Francisco I Madero a la cabeza con la lucha de la no reelección y el fraude electoral de Porfirio Díaz.
En relación al segundo grupo era un movimiento auténticamente popular, con demandas específicas del pueblo, ya que no querían seguir siendo explotados, les dieran educación y pudieran adquirir sus derechos de gentes.
La existencia de estos dos grupos o movimientos en el seno de la revolución con objetivas diferentes e intereses hasta contrapuestos, nos permite comprender que el movimiento contra la dictadura se dieron dos revoluciones distintas.
Sin embargo tanto los mexicanos y los extranjeros tenían que el país se precipitara en la anarquía, si en un momento dado desaparecía el presidente Díaz. De ahí la necesidad de nombrar un vicepresidente que pudiera sustituir a don Porfirio en caso de un accidente o su muerte. Don Porfirio que había alcanzado los 73 años admitió la creación de la presidencia y llevando a ella ramón corral en la elección de 1904 y para el periodo 1904 a 1910.
Le concedió al periodista James Creelman, en la entrevista Porfirio aseguraba que su mejor deseo era abandonar la presidencia al término de este mandato, dejando desde luego bien cimentada la paz.
OFRECEN EL TRONO A MAXIMILIANO
En junio de 1836 el ejercito acompañado por mexicans conservadores llego a la Ciudad de Mexico. acordaron que el gobierno del pais seria una monarquia y que la corona se ofreceria Maximiliano de Habsburgo con el apoyo de Napoleon. Una comision de Mexicanos encabezada por Jose Maria Guitierrez Estrada viajo a Austria para entrevistarse con el archiduque y ofrecerle el trono con el argumento de qu el Publo de Mexico queria que lo gonbernara un principe europeo. Napoleo III otogo el apoyo militar a la empresa imprial . El emperador Maximiliado de Habsburgo y su esposa Carlota llegaron a Veracruz el 28 de mayo de 1864.
BATALLA DEL 5 DE MAYO
La Batalla de Puebla fue un combate librado el 5 de mayo de 1862 en las cercanías de la ciudad de Puebla, entre los ejércitos de la República Mexicana, bajo el mando de Ignacio Zaragoza, y del Segundo Imperio Francés, dirigido por Charles Ferdinand Latrille, conde de Lorencez, durante la Segunda Intervención Francesa en México, cuyo resultado fue una victoria importante para los mexicanos ya que con unas fuerzas consideradas como inferiores lograron vencer a uno de los ejércitos más experimentados y respetados de su época. Pese a su éxito, la batalla no impidió la invasión del país, sólo la retrasó. Los franceses finalmente regresarían y lograrían avanzar hasta la Ciudad de México, lo que permitió establecer el Segundo Imperio Mexicano.
En octubre de 1861, Francia, Inglaterra y España suscribieron la Convención de Londres, en la cual se comprometieron a enviar contingentes militares a México para reclamar sus derechos como acreedores por una deuda que ascendía a alrededor de 82 millones de pesos, luego de que en julio de ese año el presidente Benito Juárez suspendió los pagos por los siguientes dos años. En diciembre arribó al puerto de Veracruz el contingente español dirigido por Juan Prim, y los ingleses (al mando del comodoro Hugh Dunlop) y franceses (liderados por el almirante Edmond Jurien de la Gravière) en enero de 1862. Apenas se reunieron, los representantes de las tres países enviaron un ultimátum al gobierno mexicano en el que pedían el pago de sus deudas; de lo contrario, invadirían el país. Juárez respondió con un exhorto a lograr un arreglo amistoso, y los invitó a conferenciar. Acompañó ese mensaje con la derogación del decreto que suspendió los pagos.
Los representantes de los tres acreedores aceptaron la invitación y en febrero de 1862 se reunieron con los ministros juaristas del Exterior, Manuel Doblado, y de Guerra, Ignacio Zaragoza, en la hacienda de La Soledad, cerca de Veracruz. Gracias a la habilidad como negociador de Doblado se firmaron los Tratados preliminares de La Soledad, en los que se obtuvo el reconocimiento como interlocutor para el gobierno de Juárez y se garantizó el respeto a la integridad e independencia del país. Además, se convino que las negociaciones sobre la deuda se realizarían en Orizaba, ciudad en la que se establecerían las fuerzas aliadas, además de Córdoba y Tehuacán, para evitar el rigor del clima tropical del puerto; en caso contrario, se retirarían a la costa para así comenzar las hostilidades.
El 5 de marzo llegó a Veracruz un contingente expedicionario francés bajo el mando de Charles Ferdinand Latrille, conde de Lorencez, quien relevó en el mando a Jurien de la Gravière y se dirigió a Tehuacán. También llegó el general conservador Juan Nepomuceno Almonte, quien se proclamó "jefe supremo de la nación". Para contrarrestar este avance, el gobierno juarista creó una unidad conocida como Ejército de Oriente, que fue puesta bajo el mando del general José López Uraga. Al tener un desempeño deficiente, Juárez lo removió y puso en su lugar a Zaragoza, quien dejó el Ministerio de Guerra y se dirigió a Puebla para organizar la oposición al avance francés con cerca de 10,000 hombres; cantidad insuficiente si se toma en cuenta el vasto territorio que debía cubrirse.
En abril, la alianza entre las tres naciones europeas se rompió debido a que España e Inglaterra se dieron cuenta de que Francia tenía un interés soterrado, de tipo geopolítico, bajo el reclamo económico: derrocar al gobierno republicano de México para establecer una monarquía favorable a su política colonial, con miras a contrarrestar el creciente poderío de Estados Unidos. Los representantes español (Prim) e inglés (Charles Wyke) negociaron con el gobierno juarista por separado y en última instancia aceptaron las propuestas de moratoria, ante la situación prácticamente de quiebra financiera de la República Mexicana, y reembarcaron a sus tropas. La posición de Francia, en contraste, presentada por el diplomático Dubois de Saligny, fue la de exigir el pago inmediato de la deuda, que incluía un cobro exagerado por parte de la Casa Jecker por los destrozos causados durante la Guerra de Reforma, y tener control total y absoluto de las aduanas, así como intervención directa en la política económica del país.
A finales de abril, Lorencez desconoció los tratados de La Soledad y partió con sus efectivos de Orizaba hacia la Ciudad de México. A los militares franceses los rodeaba un aura de invencibilidad en combate dado que no habían sido derrotados desde Waterloo, casi 50 años antes, con sonadas victorias en las batallas de Solferino, Magenta y Sebastopol. Esta actitud quedó de manifiesto en el siguiente mensaje, que Lorencez envió al conde Jacques Louis César Alexandre Randon, ministro de Guerra francés, apenas inició la marcha hacia Puebla: "Somos tan superiores a los mexicanos en organización, disciplina, raza, moral y refinamiento de sensibilidades, que le ruego anunciarle a Su Majestad Imperial, Napoleón III, que a partir de este momento y al mando de nuestros 6,000 valientes soldados, ya soy dueño de México". La confianza del alto mando francés no se debía sólo a un palmarés militar impecable, sino a la fragilidad general de México y sus instituciones. Con una economía destruida por casi 50 años de guerras civiles, con un Estado débil y una población dividida por las pugnas entre facciones, la conquista del país parecía una empresa factible con un contingente reducido.
Al conocer sobre el avance, Zaragoza se dirigió con 4,000 soldados al encuentro de los franceses, quienes ya sostenían escaramuzas con guerrilleros. El comandante mexicano había enfrentado diversos problemas para conformar su ejército. Ante la falta de voluntarios y a que aún se mantenían hostilidades con grupos conservadores remanentes de la Guerra de Reforma, se había recurrido a la leva forzada. Aunque se contaba con un cuerpo de oficiales joven pero experimentado, la mayor parte de la tropa carecía de la disciplina mínima, y estaba mal equipada y alimentada. Para colmo, la explosión de un polvorín en la excolecturía de los diezmos del poblado de San Andrés Chalchicomula (hoy Ciudad Serdán), ocurrida el 6 de marzo, había matado a 1,322 soldados de la Brigada de Oaxaca enviados por el general Ignacio Mejía para incorporarse a las fuerzas de Zaragoza.
El 28 de abril, el Ejército de Oriente se topó con la columna de Lorencez en un paso de montaña en las Cumbres de Acultzingo, en el límite entre Veracruz y Puebla, lo que representó el primer encuentro bélico formal. Zaragoza no pretendía cortarle el paso a los invasores, sino más bien foguear a sus soldados, muchos de ellos faltos de experiencia, y al mismo tiempo causarle pérdidas al enemigo. En la llamada Batalla de Las Cumbres murieron 500 franceses, mientras las bajas mexicanas ascendieron sólo a 50. Pese a este saldo favorable, Zaragoza aún tenía desconfianza sobre el desempeño real de sus tropas en un combate en campo abierto, es decir, en batalla campal. Los franceses toman control del paso, con lo que aíslan al centro del país del principal puerto en el Golfo, y tiene vía franca hacia Puebla.
La batalla
Asegurado el paso de Acutzingo, el 2 de mayo de 1862 la columna principal del ejército expedicionario francés salió de San Agustín del Palmar, en Veracruz, para cruzar la Sierra Madre Oriental y dirigirse hacia Puebla, uno de los bastiones del Partido Conservador en México y donde esperaban ser recibidos "con una lluvia de rosas", como le aseguró Saligny a Napoleón III en una carta.
El 3 de mayo por la noche, el general Zaragoza arribó a Puebla, dejando a retaguardia de los franceses una brigada de caballería, a fin de hostigar al invasor. Los efectivos del Ejército de Oriente se organizan por las calles desiertas de la ciudad, ya que la mayoría de la población era partidaria de la intervención.
Fuertes de la ciudad de Puebla
Zaragoza se dirigió a los fuertes de Loreto y Guadalupe, ubicados en lo alto del cerro de Acueyametepec, donde estableció el plan para la defensa de la plaza que consistió en concentrar los pertrechos en el noreste de la ciudad, para atraer a los franceses y evitar que alcanzaran al área urbana de Puebla.
El 4 de mayo, los exploradores mexicanos vuelven con noticias de que los remanentes conservadores, al mando de Leonardo Márquez, se disponen a incorporarse a los franceses. Zaragoza envía una brigada de 2,000 hombres bajo el mando de Tomás O'Horan a Atlixco, con el fin de detener a Márquez, lo cual logra. Aunque tiene sus fuerzas disminuidas, se dispone a preparar la defensa de Puebla. Contaba con dos baterías de artillería de batalla y dos de montaña, cubriendo los fuertes con 1,200 hombres y formando a otros 3,500 en cuatro columnas de infantería con una batería de batalla y una brigada de caballería.
El ala derecha mexicana la cubren las tropas de Oaxaca dirigidas por Porfirio Díaz. El sitio de honor, al centro de la línea, lo ocupan Felipe Berriózabal y Francisco Lamadrid con las tropas del Estado de México y San Luis Potosí. La izquierda se apoya en los cerros de Loreto y Guadalupe, con el general Miguel Negrete a la cabeza de la Segunda División de Infantería. La artillería sobrante la colocaron en los fortines y reductos dentro de Puebla, quedando al mando del General Santiago Tapia.
A las 9:15 de la mañana del 5 de mayo, los franceses aparecen en el horizonte, cruzando fuego con las guerrillas de caballería que se batían en retirada, cuyos jinetes no se repliegan hasta que las líneas francesas están formadas y listas para avanzar. La batalla se inicia a las 11:15 de la mañana, anunciándose el inicio con un cañonazo y acompañado por los repiques de las campanas de la ciudad. El ejército francés se divide en dos columnas de ataque: la primera, compuesta por aproximadamente 4,000 hombres, se dirigió hacia los baluartes de Loreto y Guadalupe, protegida por su artillería, quienes arribaron delante de la infantería. Mientras la segunda columna, compuesta del resto de la infantería, queda como reserva.
El 6° Batallón de la Guardia Nacional del Estado de Puebla ue el primer cuerpo del Ejército de Oriente en hacer frente a los franceses y el primero en rechazar su ataque. Zaragoza comprendió el plan de Lorencez, por lo que hizo avanzar a las fuerzas de Berriozábal a paso veloz entre las rocas, situándolas entre la hondonada que separa a Loreto y Guadalupe. Mientras, el general Antonio Álvarez con su brigada protegió el flanco izquierdo de los reductos.
La línea de batalla mexicana formó un ángulo que se extendió desde Guadalupe hasta un sitio conocido como Plaza de Román, frente a las posiciones enemigas. Zaragoza dispuso que el general Lamadrid defendiera con las tropas potosinas y dos piezas de artillería el camino que conectaba a la ciudad con la garita de Amozoc. La derecha de la línea de batalla mexicana la cerró Porfirio Díaz con la División de Oaxaca, auxiliado por los escuadrones de Lanceros de Toluca y Oaxaca.
Los franceses continuaron su avance, colocando sus baterías frente a Guadalupe, al tiempo que devolvían el fuego mexicano que proviene de esa posición.
En ese momento los zuavos, el regimiento de élite de la infantería francesa, ascendieron hacia Guadalupe, perdiéndose de la vista de los fusileros mexicanos. De repente, aparecieron disparando frente al baluarte. Sin embargo, el fuego lanzado desde el fuerte los detuvo en seco. En ese instante, los soldados de Berriozábal los recibieron con sus bayonetas, por lo que tuvieron que retirarse en buen orden hasta ponerse fuera de tiro. Se repusieron rápidamente y se lanzaron de nuevo intentando tomar el fuerte.
Los franceses, apoyados por el 1er. y 2o. Regimientos de Infantería de Marina, se abalanzaron sobre el resto de la línea mexicana, siendo recibidos con la bayoneta. La columna francesa fue rechazada Guadalupe y Loreto, siendo igualmente repelidos los ataques de otras columnas francesas desplegadas. En ese momento, el coronel mexicano José Rojo avisó a Antonio Álvarez que era tiempo de que la caballería mexicana entrara en acción para alcanzar una victoria completa. Ordenó a los Carabineros de Pachuca cargar sobre los restos de la columna, disparando sus carabinas y lanzando mandobles de sable sobre los franceses, siendo totalmente retirados de la posición.
A las dos y media de la tarde llegó el primer parte de guerra a la capital:
Se ha roto el fuego de los dos lados y cae un fuerte aguacero.
Zaragoza
A esa hora se empezó a perfilar una victoria para los mexicanos. Lorencez se dispuso a lanzar el último asalto, organizando una columna con los Cazadores de Vincennes y el Regimiento de Zuavos, dirigiéndola hacia Guadalupe, mientras puso en marcha una segunda columna de ataque compuesta de los restos de los cuerpos de batalla, excepto el 99 de Línea, el cuál quedó de reserva en el campamento francés; la segunda columna atacó por la derecha de la línea de batalla mexicana.
Ante esta situación, salieron a su encuentro los Zapadores de San Luis Potosí, al mando del general Lamadrid, librándose un terrible combate a la bayoneta. Una casa situada en la falda del cerro fue el objetivo. Los franceses la tomaron y se guarecieron en ella, siendo desalojados por los zapadores; la recobraron y de nuevo fueron expulsados por las tropas de Lamadrid. Un cabo mexicano de apellido Palomino se mezcló entre los zuavos y se batió cuerpo a cuerpo con los soldados franceses, posesionándose de su estandarte como botín de guerra al caer muerto el portador del mismo. Este momento significó un golpe anímico a favor de los defensores.
Ya entrada la tarde cayó un aguacero sobre el campo, reblandeciendo el terreno, lo cual dificultó el avance a las tropas francesas. Zaragoza envió al Batallón Reforma de San Luis Potosí en auxilio de los baluartes. En Loreto había un cañón de 68 libras que causaba enormes estragos en la filas francesas. Los zuavos hicieron una carga de infantería desesperada para apoderarse de la pieza. El artillero, sorprendido por la rapidez de los franceses, tiene en sus manos la bala de cañón que no alcanzó a colocar en la boca de fuego. Un zuavo apareció frente a él y tras éste el resto del cuerpo que, una vez apoderados de ese fortín, levantarían la moral francesa y podría perderse la victoria conseguida. El artillero arrojó la bala al soldado francés, que herido mortalmente por el golpe en la cabeza rodó al foso del parapeto. Luego de estos acontecimientos Lorencez ordenó retroceder, siendo perseguidos por el Batallón Reforma.
Cuando la segunda columna llegó al Fuerte de Guadalupe, protegida por una formidable línea de tiradores, Porfirio Díaz acudió en auxilio de los Rifleros de San Luis Potosí, que estaban a punto de ser rodeados. Movió en columna al Batallón Guerrero, a las órdenes del coronel Jiménez, ganándole el terreno a los franceses.
En apoyo del Batallón Guerrero, Díaz envió al resto de las tropas de Oaxaca, con los coroneles Espinoza y Loaeza a la cabeza, dando impulso a los mexicanos, que expulsaron al enemigo de las cercanías. El éxito alentó a Díaz, que destacó al Batallón Morelos con dos piezas de artillería a la izquierda, mientras por la derecha los Rifleros de San Luis Potosí se reponían de la pelea, antecedidos por una formidable carga de los Lanceros de Oaxaca, trabándose un combate cuerpo a cuerpo, haciendo retroceder en su totalidad a los atacantes.
En aquel momento, luego de ser rechazadas en su último ataque, las columnas franceses empezaron a huir, completamente dispersadas. Se replegaron a la hacienda Los Álamos, para finalmente retirarse hacia Amozoc.
Mientras se libraba la batalla, en el Palacio Nacional y en la Ciudad de México en general se vivía un ambiente de tensa espera. No se tenían noticias de Puebla y el gobierno había hecho salir precipitadamente al general Florencio Antillón al mando de los Batallones de Guanajuato, quedando como guardianes de la capital sólo 2,000 hombres del Regimiento de Coraceros Capitalinos y algunos centenares de milicianos pobremente armados. Si las tropas guanajuatenses se perdían, la capital quedaría desprotegida.
A las 5:49 minutos de la tarde se recibieron noticias:
Puebla, mayo 5 de 1862. – Recibido en Ciudad de México a las cuatro y quince minutos de la tarde - General Ministro de la Guerra – Sobre el Campo a las dos y media – Dos horas y media nos hemos batido – El enemigo ha arrojado multitud de granadas – Las columnas sobre el cerro de Loreto y Guadalupe han sido rechazadas, seguramente atacó con cuatro mil hombres – Todo su impulso fue sobre el cerro – En este momento se retiran las columnas y nuestras fuerzas avanzan sobre ellas. – I. Zaragoza
Puebla, mayo 5 de 1862. – Puebla a las cinco y cuarenta y nueve minutos de la tarde – General Ministro de la Guerra – Las Armas del Supremo Gobierno se han cubierto de gloria; el enemigo ha hecho esfuerzos supremos por apoderarse del la plaza, que atacó por el oriente de izquierda y derecha durante tres horas; fue rechazado tres veces en completa dispersión y en estos momentos está formando su batalla fuerte de cuatro mil y pico de hombres, frente al cerro de Guadalupe, fuera de tiro. No lo bato como desearía, porque el Gobierno sabe que para ello no tengo fuerza bastante. Calculo la pérdida del enemigo, que llegó hasta los fosos de Guadalupe en su ataque, en 600 y 700 entre muertos y heridos; 400 habremos tenido nosotros.
Sírvase dar cuenta de este parte al Ciudadano Presidente de la República.
Libertad y Reforma. Cuartel General en el Campo de Batalla
General Ignacio Zaragoza.
Al finalizar la batalla, los franceses contabilizaban 476 muertos y 345 heridos. El Ejército de Oriente perdió 83 hombres, cerca de 250 heridos y 12 desaparecidos. El día 6, ya con los refuerzos de Guanajuato en los fortines, el general Zaragoza esperaba un nuevo ataque de Lorencez, pero éste, el día 8 de mayo, dispuso la retirada hasta San Agustín del Palmar, siendo "saludado" por la artillería republicana y la Banda de Guerra de los Carabineros, quienes tocaron "Escape".
El 5 de septiembre de 1862, todavía acuartelado en Puebla, el general Zaragoza contrajo fiebre tifoidea y falleció tres días después. Lo sustituyó en el mando del Ejército de Oriente el general Jesús González Ortega, quien se encargaría de la defensa de la ciudad ya que se esperaba el regreso de los franceses, reagrupados y con refuerzos, lo cual sucedió en marzo del siguiente año. Los historiadores concuerdan en señalar el talento de Zaragoza como organizador y motivador de sus tropas. Antes de la batalla, las arengó diciéndoles que si bien los franceses eran considerados "los primeros soldados del mundo", ellos eran "los primeros hijos de México", lo cual tuvo tal efecto en la moral de sus soldados que su determinación por defender la plaza ante los invasores compensó sus carencias materiales y de disciplina. Además, no temió tomar decisiones arriesgadas, como prescindir de los 2,000 efectivos que O'Horan se llevó para batir a Leonardo Márquez, y en el curso de la batalla actuó con serenidad y efectividad. Se le considera héroe nacional y en su honor, tiempo después, Juárez renombró a la ciudad como Heroica Puebla de Zaragoza.
También cabe señalar que parte de la responsabilidad del resultado se debe a Lorencez. El movimiento que decidió gran parte del resultado fue atacar en primer lugar los baluartes de Loreto y Guadalupe en lugar de ir sobre la ciudad de Puebla; aunque esto no carece de sentido si se toma en cuenta que bajo la lógica militar de su tiempo, primero había que atacar al enemigo en sus posiciones más fuertes. En todo caso, confiado por la superioridad per se de los franceses, no contó con la férrea resistencia mexicana, además de que tomó decisiones erróneas. Famosa fue su orden de colocar sus cañones en batería a dos kilómetros y medio de las fortificaciones poblanas, lo cual fue calificado por el propio Napoleón III como un disparate5 ya que las balas llegaban a las posiciones, pero sin fuerza. Lorencez fue repatriado y lo sustituyó Frédéric Forey en el mando de las tropas expedicionarias.
El 21 de mayo de 1862 el presidente Juárez publicó el decreto de condecoración a los vencedores de las batallas del 28 de abril en las Cumbres de Acultzingo y del 5 de mayo en Puebla, considerando ambas como victorias ante el ejército expedicionario francés.
El 30 de mayo se entregaron a los miembros del Ejército de Oriente los "diplomas de Concurrencia" a las mismas batallas, según lo estipulado en el artículo cuarto del mencionado decreto.
El 29 de noviembre Juárez viajó, acompañado por sus ministros de Guerra, Miguel Blanco Múzquiz, y Relaciones Exteriores y Gobernación, Juan Antonio de la Fuente, a Puebla para una serie de ceremonias y reconocimientos a los defensores de la ciudad. Se reunió con González Ortega, y finalmente el 4 de diciembre, en medio de una gran ceremonia en el Fuerte de Guadalupe, hizo entrega formal de las medallas a los vencedores de las batallas del 28 de abril y del 5 de mayo de ese año, partiendo al día siguiente a la Ciudad de México. Asimismo, el 2 de marzo de 1863, en vísperas del inicio del Sitio de Puebla, se llevó a cabo una segunda ceremonia en Guadalupe, en la que entrega más medallas.
Exceptuando el Grito de Dolores, la conmemoración de la Batalla de Puebla es la fecha más significativa del calendario cívico mexicano, al tratarse de una de las escasas victorias ante un ejército extranjero. Simbólicamente, representa las grandes empresas que los mexicanos pueden intentar y conseguir si olvidan sus divisiones y se sobreponen a sus carencias, como lo demuestra el hecho de que se consiguió la victoria, con valor y dedicación, pese a que se tenía todo en contra: inferioridad numérica y material, la moral disminuida por la tragedia de Chalchicomula, y la simpatía de algunos sectores de la población y la clase política hacia los invasores. A cambio de esas desventajas, plantearon con claridad su plan de batalla (básicamente, atraer a las fuerzas francesas hacia los fuertes, donde los defensores contaban con una posición ventajosa, evitando el casco urbano de Puebla) y lograron imponérselo al enemigo. Semanas antes de la batalla, Juárez había declarado pena de muerte para los mexicanos que apoyaran a los invasores, pero también una amnistía a sus enemigos en la Guerra de Reforma si se unían a él para defender al país de la invasión. El caso más célebre es el del general conservador Miguel Negrete, quien se puso a disposición de Zaragoza con la siguiente frase: "Yo tengo patria antes que partido".
El 5 de mayo es una fecha entrañable para los mexicanos; se celebra en las principales ciudades del país con desfiles y verbenas. Además, en algunos lugares se realizan fiestas populares en las que se recrea la batalla, como en el Peñón de los Baños, en la Ciudad de México, en donde se da una peculiar fusión de elementos de fiesta religiosa con motivo de una celebración cívica.
En Estados Unidos el 5 de mayo es el "Día de la Mexicanidad", en el que se celebra a la inmigración procedente de México. Ello a dado pie a que se piense, erróneamente, que el aniversario de la batalla es el día de la Independencia de México.
En octubre de 1861, Francia, Inglaterra y España suscribieron la Convención de Londres, en la cual se comprometieron a enviar contingentes militares a México para reclamar sus derechos como acreedores por una deuda que ascendía a alrededor de 82 millones de pesos, luego de que en julio de ese año el presidente Benito Juárez suspendió los pagos por los siguientes dos años. En diciembre arribó al puerto de Veracruz el contingente español dirigido por Juan Prim, y los ingleses (al mando del comodoro Hugh Dunlop) y franceses (liderados por el almirante Edmond Jurien de la Gravière) en enero de 1862. Apenas se reunieron, los representantes de las tres países enviaron un ultimátum al gobierno mexicano en el que pedían el pago de sus deudas; de lo contrario, invadirían el país. Juárez respondió con un exhorto a lograr un arreglo amistoso, y los invitó a conferenciar. Acompañó ese mensaje con la derogación del decreto que suspendió los pagos.
Los representantes de los tres acreedores aceptaron la invitación y en febrero de 1862 se reunieron con los ministros juaristas del Exterior, Manuel Doblado, y de Guerra, Ignacio Zaragoza, en la hacienda de La Soledad, cerca de Veracruz. Gracias a la habilidad como negociador de Doblado se firmaron los Tratados preliminares de La Soledad, en los que se obtuvo el reconocimiento como interlocutor para el gobierno de Juárez y se garantizó el respeto a la integridad e independencia del país. Además, se convino que las negociaciones sobre la deuda se realizarían en Orizaba, ciudad en la que se establecerían las fuerzas aliadas, además de Córdoba y Tehuacán, para evitar el rigor del clima tropical del puerto; en caso contrario, se retirarían a la costa para así comenzar las hostilidades.
El 5 de marzo llegó a Veracruz un contingente expedicionario francés bajo el mando de Charles Ferdinand Latrille, conde de Lorencez, quien relevó en el mando a Jurien de la Gravière y se dirigió a Tehuacán. También llegó el general conservador Juan Nepomuceno Almonte, quien se proclamó "jefe supremo de la nación". Para contrarrestar este avance, el gobierno juarista creó una unidad conocida como Ejército de Oriente, que fue puesta bajo el mando del general José López Uraga. Al tener un desempeño deficiente, Juárez lo removió y puso en su lugar a Zaragoza, quien dejó el Ministerio de Guerra y se dirigió a Puebla para organizar la oposición al avance francés con cerca de 10,000 hombres; cantidad insuficiente si se toma en cuenta el vasto territorio que debía cubrirse.
En abril, la alianza entre las tres naciones europeas se rompió debido a que España e Inglaterra se dieron cuenta de que Francia tenía un interés soterrado, de tipo geopolítico, bajo el reclamo económico: derrocar al gobierno republicano de México para establecer una monarquía favorable a su política colonial, con miras a contrarrestar el creciente poderío de Estados Unidos. Los representantes español (Prim) e inglés (Charles Wyke) negociaron con el gobierno juarista por separado y en última instancia aceptaron las propuestas de moratoria, ante la situación prácticamente de quiebra financiera de la República Mexicana, y reembarcaron a sus tropas. La posición de Francia, en contraste, presentada por el diplomático Dubois de Saligny, fue la de exigir el pago inmediato de la deuda, que incluía un cobro exagerado por parte de la Casa Jecker por los destrozos causados durante la Guerra de Reforma, y tener control total y absoluto de las aduanas, así como intervención directa en la política económica del país.
A finales de abril, Lorencez desconoció los tratados de La Soledad y partió con sus efectivos de Orizaba hacia la Ciudad de México. A los militares franceses los rodeaba un aura de invencibilidad en combate dado que no habían sido derrotados desde Waterloo, casi 50 años antes, con sonadas victorias en las batallas de Solferino, Magenta y Sebastopol. Esta actitud quedó de manifiesto en el siguiente mensaje, que Lorencez envió al conde Jacques Louis César Alexandre Randon, ministro de Guerra francés, apenas inició la marcha hacia Puebla: "Somos tan superiores a los mexicanos en organización, disciplina, raza, moral y refinamiento de sensibilidades, que le ruego anunciarle a Su Majestad Imperial, Napoleón III, que a partir de este momento y al mando de nuestros 6,000 valientes soldados, ya soy dueño de México". La confianza del alto mando francés no se debía sólo a un palmarés militar impecable, sino a la fragilidad general de México y sus instituciones. Con una economía destruida por casi 50 años de guerras civiles, con un Estado débil y una población dividida por las pugnas entre facciones, la conquista del país parecía una empresa factible con un contingente reducido.
Al conocer sobre el avance, Zaragoza se dirigió con 4,000 soldados al encuentro de los franceses, quienes ya sostenían escaramuzas con guerrilleros. El comandante mexicano había enfrentado diversos problemas para conformar su ejército. Ante la falta de voluntarios y a que aún se mantenían hostilidades con grupos conservadores remanentes de la Guerra de Reforma, se había recurrido a la leva forzada. Aunque se contaba con un cuerpo de oficiales joven pero experimentado, la mayor parte de la tropa carecía de la disciplina mínima, y estaba mal equipada y alimentada. Para colmo, la explosión de un polvorín en la excolecturía de los diezmos del poblado de San Andrés Chalchicomula (hoy Ciudad Serdán), ocurrida el 6 de marzo, había matado a 1,322 soldados de la Brigada de Oaxaca enviados por el general Ignacio Mejía para incorporarse a las fuerzas de Zaragoza.
El 28 de abril, el Ejército de Oriente se topó con la columna de Lorencez en un paso de montaña en las Cumbres de Acultzingo, en el límite entre Veracruz y Puebla, lo que representó el primer encuentro bélico formal. Zaragoza no pretendía cortarle el paso a los invasores, sino más bien foguear a sus soldados, muchos de ellos faltos de experiencia, y al mismo tiempo causarle pérdidas al enemigo. En la llamada Batalla de Las Cumbres murieron 500 franceses, mientras las bajas mexicanas ascendieron sólo a 50. Pese a este saldo favorable, Zaragoza aún tenía desconfianza sobre el desempeño real de sus tropas en un combate en campo abierto, es decir, en batalla campal. Los franceses toman control del paso, con lo que aíslan al centro del país del principal puerto en el Golfo, y tiene vía franca hacia Puebla.
La batalla
Asegurado el paso de Acutzingo, el 2 de mayo de 1862 la columna principal del ejército expedicionario francés salió de San Agustín del Palmar, en Veracruz, para cruzar la Sierra Madre Oriental y dirigirse hacia Puebla, uno de los bastiones del Partido Conservador en México y donde esperaban ser recibidos "con una lluvia de rosas", como le aseguró Saligny a Napoleón III en una carta.
El 3 de mayo por la noche, el general Zaragoza arribó a Puebla, dejando a retaguardia de los franceses una brigada de caballería, a fin de hostigar al invasor. Los efectivos del Ejército de Oriente se organizan por las calles desiertas de la ciudad, ya que la mayoría de la población era partidaria de la intervención.
Fuertes de la ciudad de Puebla
Zaragoza se dirigió a los fuertes de Loreto y Guadalupe, ubicados en lo alto del cerro de Acueyametepec, donde estableció el plan para la defensa de la plaza que consistió en concentrar los pertrechos en el noreste de la ciudad, para atraer a los franceses y evitar que alcanzaran al área urbana de Puebla.
El 4 de mayo, los exploradores mexicanos vuelven con noticias de que los remanentes conservadores, al mando de Leonardo Márquez, se disponen a incorporarse a los franceses. Zaragoza envía una brigada de 2,000 hombres bajo el mando de Tomás O'Horan a Atlixco, con el fin de detener a Márquez, lo cual logra. Aunque tiene sus fuerzas disminuidas, se dispone a preparar la defensa de Puebla. Contaba con dos baterías de artillería de batalla y dos de montaña, cubriendo los fuertes con 1,200 hombres y formando a otros 3,500 en cuatro columnas de infantería con una batería de batalla y una brigada de caballería.
El ala derecha mexicana la cubren las tropas de Oaxaca dirigidas por Porfirio Díaz. El sitio de honor, al centro de la línea, lo ocupan Felipe Berriózabal y Francisco Lamadrid con las tropas del Estado de México y San Luis Potosí. La izquierda se apoya en los cerros de Loreto y Guadalupe, con el general Miguel Negrete a la cabeza de la Segunda División de Infantería. La artillería sobrante la colocaron en los fortines y reductos dentro de Puebla, quedando al mando del General Santiago Tapia.
A las 9:15 de la mañana del 5 de mayo, los franceses aparecen en el horizonte, cruzando fuego con las guerrillas de caballería que se batían en retirada, cuyos jinetes no se repliegan hasta que las líneas francesas están formadas y listas para avanzar. La batalla se inicia a las 11:15 de la mañana, anunciándose el inicio con un cañonazo y acompañado por los repiques de las campanas de la ciudad. El ejército francés se divide en dos columnas de ataque: la primera, compuesta por aproximadamente 4,000 hombres, se dirigió hacia los baluartes de Loreto y Guadalupe, protegida por su artillería, quienes arribaron delante de la infantería. Mientras la segunda columna, compuesta del resto de la infantería, queda como reserva.
El 6° Batallón de la Guardia Nacional del Estado de Puebla ue el primer cuerpo del Ejército de Oriente en hacer frente a los franceses y el primero en rechazar su ataque. Zaragoza comprendió el plan de Lorencez, por lo que hizo avanzar a las fuerzas de Berriozábal a paso veloz entre las rocas, situándolas entre la hondonada que separa a Loreto y Guadalupe. Mientras, el general Antonio Álvarez con su brigada protegió el flanco izquierdo de los reductos.
La línea de batalla mexicana formó un ángulo que se extendió desde Guadalupe hasta un sitio conocido como Plaza de Román, frente a las posiciones enemigas. Zaragoza dispuso que el general Lamadrid defendiera con las tropas potosinas y dos piezas de artillería el camino que conectaba a la ciudad con la garita de Amozoc. La derecha de la línea de batalla mexicana la cerró Porfirio Díaz con la División de Oaxaca, auxiliado por los escuadrones de Lanceros de Toluca y Oaxaca.
Los franceses continuaron su avance, colocando sus baterías frente a Guadalupe, al tiempo que devolvían el fuego mexicano que proviene de esa posición.
En ese momento los zuavos, el regimiento de élite de la infantería francesa, ascendieron hacia Guadalupe, perdiéndose de la vista de los fusileros mexicanos. De repente, aparecieron disparando frente al baluarte. Sin embargo, el fuego lanzado desde el fuerte los detuvo en seco. En ese instante, los soldados de Berriozábal los recibieron con sus bayonetas, por lo que tuvieron que retirarse en buen orden hasta ponerse fuera de tiro. Se repusieron rápidamente y se lanzaron de nuevo intentando tomar el fuerte.
Los franceses, apoyados por el 1er. y 2o. Regimientos de Infantería de Marina, se abalanzaron sobre el resto de la línea mexicana, siendo recibidos con la bayoneta. La columna francesa fue rechazada Guadalupe y Loreto, siendo igualmente repelidos los ataques de otras columnas francesas desplegadas. En ese momento, el coronel mexicano José Rojo avisó a Antonio Álvarez que era tiempo de que la caballería mexicana entrara en acción para alcanzar una victoria completa. Ordenó a los Carabineros de Pachuca cargar sobre los restos de la columna, disparando sus carabinas y lanzando mandobles de sable sobre los franceses, siendo totalmente retirados de la posición.
A las dos y media de la tarde llegó el primer parte de guerra a la capital:
Se ha roto el fuego de los dos lados y cae un fuerte aguacero.
Zaragoza
A esa hora se empezó a perfilar una victoria para los mexicanos. Lorencez se dispuso a lanzar el último asalto, organizando una columna con los Cazadores de Vincennes y el Regimiento de Zuavos, dirigiéndola hacia Guadalupe, mientras puso en marcha una segunda columna de ataque compuesta de los restos de los cuerpos de batalla, excepto el 99 de Línea, el cuál quedó de reserva en el campamento francés; la segunda columna atacó por la derecha de la línea de batalla mexicana.
Ante esta situación, salieron a su encuentro los Zapadores de San Luis Potosí, al mando del general Lamadrid, librándose un terrible combate a la bayoneta. Una casa situada en la falda del cerro fue el objetivo. Los franceses la tomaron y se guarecieron en ella, siendo desalojados por los zapadores; la recobraron y de nuevo fueron expulsados por las tropas de Lamadrid. Un cabo mexicano de apellido Palomino se mezcló entre los zuavos y se batió cuerpo a cuerpo con los soldados franceses, posesionándose de su estandarte como botín de guerra al caer muerto el portador del mismo. Este momento significó un golpe anímico a favor de los defensores.
Ya entrada la tarde cayó un aguacero sobre el campo, reblandeciendo el terreno, lo cual dificultó el avance a las tropas francesas. Zaragoza envió al Batallón Reforma de San Luis Potosí en auxilio de los baluartes. En Loreto había un cañón de 68 libras que causaba enormes estragos en la filas francesas. Los zuavos hicieron una carga de infantería desesperada para apoderarse de la pieza. El artillero, sorprendido por la rapidez de los franceses, tiene en sus manos la bala de cañón que no alcanzó a colocar en la boca de fuego. Un zuavo apareció frente a él y tras éste el resto del cuerpo que, una vez apoderados de ese fortín, levantarían la moral francesa y podría perderse la victoria conseguida. El artillero arrojó la bala al soldado francés, que herido mortalmente por el golpe en la cabeza rodó al foso del parapeto. Luego de estos acontecimientos Lorencez ordenó retroceder, siendo perseguidos por el Batallón Reforma.
Cuando la segunda columna llegó al Fuerte de Guadalupe, protegida por una formidable línea de tiradores, Porfirio Díaz acudió en auxilio de los Rifleros de San Luis Potosí, que estaban a punto de ser rodeados. Movió en columna al Batallón Guerrero, a las órdenes del coronel Jiménez, ganándole el terreno a los franceses.
En apoyo del Batallón Guerrero, Díaz envió al resto de las tropas de Oaxaca, con los coroneles Espinoza y Loaeza a la cabeza, dando impulso a los mexicanos, que expulsaron al enemigo de las cercanías. El éxito alentó a Díaz, que destacó al Batallón Morelos con dos piezas de artillería a la izquierda, mientras por la derecha los Rifleros de San Luis Potosí se reponían de la pelea, antecedidos por una formidable carga de los Lanceros de Oaxaca, trabándose un combate cuerpo a cuerpo, haciendo retroceder en su totalidad a los atacantes.
En aquel momento, luego de ser rechazadas en su último ataque, las columnas franceses empezaron a huir, completamente dispersadas. Se replegaron a la hacienda Los Álamos, para finalmente retirarse hacia Amozoc.
Mientras se libraba la batalla, en el Palacio Nacional y en la Ciudad de México en general se vivía un ambiente de tensa espera. No se tenían noticias de Puebla y el gobierno había hecho salir precipitadamente al general Florencio Antillón al mando de los Batallones de Guanajuato, quedando como guardianes de la capital sólo 2,000 hombres del Regimiento de Coraceros Capitalinos y algunos centenares de milicianos pobremente armados. Si las tropas guanajuatenses se perdían, la capital quedaría desprotegida.
A las 5:49 minutos de la tarde se recibieron noticias:
Puebla, mayo 5 de 1862. – Recibido en Ciudad de México a las cuatro y quince minutos de la tarde - General Ministro de la Guerra – Sobre el Campo a las dos y media – Dos horas y media nos hemos batido – El enemigo ha arrojado multitud de granadas – Las columnas sobre el cerro de Loreto y Guadalupe han sido rechazadas, seguramente atacó con cuatro mil hombres – Todo su impulso fue sobre el cerro – En este momento se retiran las columnas y nuestras fuerzas avanzan sobre ellas. – I. Zaragoza
Puebla, mayo 5 de 1862. – Puebla a las cinco y cuarenta y nueve minutos de la tarde – General Ministro de la Guerra – Las Armas del Supremo Gobierno se han cubierto de gloria; el enemigo ha hecho esfuerzos supremos por apoderarse del la plaza, que atacó por el oriente de izquierda y derecha durante tres horas; fue rechazado tres veces en completa dispersión y en estos momentos está formando su batalla fuerte de cuatro mil y pico de hombres, frente al cerro de Guadalupe, fuera de tiro. No lo bato como desearía, porque el Gobierno sabe que para ello no tengo fuerza bastante. Calculo la pérdida del enemigo, que llegó hasta los fosos de Guadalupe en su ataque, en 600 y 700 entre muertos y heridos; 400 habremos tenido nosotros.
Sírvase dar cuenta de este parte al Ciudadano Presidente de la República.
Libertad y Reforma. Cuartel General en el Campo de Batalla
General Ignacio Zaragoza.
Al finalizar la batalla, los franceses contabilizaban 476 muertos y 345 heridos. El Ejército de Oriente perdió 83 hombres, cerca de 250 heridos y 12 desaparecidos. El día 6, ya con los refuerzos de Guanajuato en los fortines, el general Zaragoza esperaba un nuevo ataque de Lorencez, pero éste, el día 8 de mayo, dispuso la retirada hasta San Agustín del Palmar, siendo "saludado" por la artillería republicana y la Banda de Guerra de los Carabineros, quienes tocaron "Escape".
El 5 de septiembre de 1862, todavía acuartelado en Puebla, el general Zaragoza contrajo fiebre tifoidea y falleció tres días después. Lo sustituyó en el mando del Ejército de Oriente el general Jesús González Ortega, quien se encargaría de la defensa de la ciudad ya que se esperaba el regreso de los franceses, reagrupados y con refuerzos, lo cual sucedió en marzo del siguiente año. Los historiadores concuerdan en señalar el talento de Zaragoza como organizador y motivador de sus tropas. Antes de la batalla, las arengó diciéndoles que si bien los franceses eran considerados "los primeros soldados del mundo", ellos eran "los primeros hijos de México", lo cual tuvo tal efecto en la moral de sus soldados que su determinación por defender la plaza ante los invasores compensó sus carencias materiales y de disciplina. Además, no temió tomar decisiones arriesgadas, como prescindir de los 2,000 efectivos que O'Horan se llevó para batir a Leonardo Márquez, y en el curso de la batalla actuó con serenidad y efectividad. Se le considera héroe nacional y en su honor, tiempo después, Juárez renombró a la ciudad como Heroica Puebla de Zaragoza.
También cabe señalar que parte de la responsabilidad del resultado se debe a Lorencez. El movimiento que decidió gran parte del resultado fue atacar en primer lugar los baluartes de Loreto y Guadalupe en lugar de ir sobre la ciudad de Puebla; aunque esto no carece de sentido si se toma en cuenta que bajo la lógica militar de su tiempo, primero había que atacar al enemigo en sus posiciones más fuertes. En todo caso, confiado por la superioridad per se de los franceses, no contó con la férrea resistencia mexicana, además de que tomó decisiones erróneas. Famosa fue su orden de colocar sus cañones en batería a dos kilómetros y medio de las fortificaciones poblanas, lo cual fue calificado por el propio Napoleón III como un disparate5 ya que las balas llegaban a las posiciones, pero sin fuerza. Lorencez fue repatriado y lo sustituyó Frédéric Forey en el mando de las tropas expedicionarias.
El 21 de mayo de 1862 el presidente Juárez publicó el decreto de condecoración a los vencedores de las batallas del 28 de abril en las Cumbres de Acultzingo y del 5 de mayo en Puebla, considerando ambas como victorias ante el ejército expedicionario francés.
El 30 de mayo se entregaron a los miembros del Ejército de Oriente los "diplomas de Concurrencia" a las mismas batallas, según lo estipulado en el artículo cuarto del mencionado decreto.
El 29 de noviembre Juárez viajó, acompañado por sus ministros de Guerra, Miguel Blanco Múzquiz, y Relaciones Exteriores y Gobernación, Juan Antonio de la Fuente, a Puebla para una serie de ceremonias y reconocimientos a los defensores de la ciudad. Se reunió con González Ortega, y finalmente el 4 de diciembre, en medio de una gran ceremonia en el Fuerte de Guadalupe, hizo entrega formal de las medallas a los vencedores de las batallas del 28 de abril y del 5 de mayo de ese año, partiendo al día siguiente a la Ciudad de México. Asimismo, el 2 de marzo de 1863, en vísperas del inicio del Sitio de Puebla, se llevó a cabo una segunda ceremonia en Guadalupe, en la que entrega más medallas.
Exceptuando el Grito de Dolores, la conmemoración de la Batalla de Puebla es la fecha más significativa del calendario cívico mexicano, al tratarse de una de las escasas victorias ante un ejército extranjero. Simbólicamente, representa las grandes empresas que los mexicanos pueden intentar y conseguir si olvidan sus divisiones y se sobreponen a sus carencias, como lo demuestra el hecho de que se consiguió la victoria, con valor y dedicación, pese a que se tenía todo en contra: inferioridad numérica y material, la moral disminuida por la tragedia de Chalchicomula, y la simpatía de algunos sectores de la población y la clase política hacia los invasores. A cambio de esas desventajas, plantearon con claridad su plan de batalla (básicamente, atraer a las fuerzas francesas hacia los fuertes, donde los defensores contaban con una posición ventajosa, evitando el casco urbano de Puebla) y lograron imponérselo al enemigo. Semanas antes de la batalla, Juárez había declarado pena de muerte para los mexicanos que apoyaran a los invasores, pero también una amnistía a sus enemigos en la Guerra de Reforma si se unían a él para defender al país de la invasión. El caso más célebre es el del general conservador Miguel Negrete, quien se puso a disposición de Zaragoza con la siguiente frase: "Yo tengo patria antes que partido".
El 5 de mayo es una fecha entrañable para los mexicanos; se celebra en las principales ciudades del país con desfiles y verbenas. Además, en algunos lugares se realizan fiestas populares en las que se recrea la batalla, como en el Peñón de los Baños, en la Ciudad de México, en donde se da una peculiar fusión de elementos de fiesta religiosa con motivo de una celebración cívica.
En Estados Unidos el 5 de mayo es el "Día de la Mexicanidad", en el que se celebra a la inmigración procedente de México. Ello a dado pie a que se piense, erróneamente, que el aniversario de la batalla es el día de la Independencia de México.
MAXIMILIANO DE HABSBURGO
Maximiliano de Habsburgo contaba apenas con 32 años cuando arribó a Mexico, convencido por los conservadores de que todo el pueblo mexicano apoyaba al nuevo Imperio.
Nacido en el Palacio de Shoenbrün, cercano a Viena, Maximiliano tenía una gran atracción por el mar, por lo que, cuando eligió su carrera, se decidió por la naval. Realizó numerosos viajes por el mediterráneo; exploró el norte de África y las costas de Brasil.
Ya casado con Carlota, hija del rey Leopoldo de Bélgica, su hermano Francisco Fernando lo nombró gobernador del reino Lombardo-Véneto. Fue en su castillo de Miramar, frente al Mar Adriático que recibió a la comisión de los conservadores que le ofrecían el gobierno mexicano. Maximiliano tuvo que renunciar a la corona de Austria y firmó los tratados de Miramar con Napoleón III en los cuales éste se comprometía a mantener las tropas francesas en territorio mexicano durante 6 años. Mexico pagaría por concepto de gastos de guerra setenta millones por concepto de gastos de guerra y además un préstamo de más de setenta y seis millones con un rédito anual del tres por ciento mas los gastos del ejército también correrían por cuenta de . Mexico Además, el Imperio debería aplicar una política liberal.
El emperador y su esposa llegaron finalmente a la ciudad de Mexico el 12 de junio de 1864.
Desde el principio Maximiliano se inclinó por elegir a liberales moderados, lo cual molestó mucho a los conservadores. Sus primeras acciones fueron la reorganización de la Academia de San Carlos, la fundación de los Museos de Historia Natural y de Arqueología, y la Academia Imperial de Ciencias Literatura.
Maximiliano decretó la religión católica como la oficial del Imperio, pero mantuvo los principios de la reforma liberal: alejó al clero del gobierno, dispuso la gratuidad en los servicios religiosos, y pidio que toda correspondencia con Roma pasara por la censura del gobierno antes de enviarse al lugar determinado. El emperador declaró fuera de la ley a todo guerrillero que siguíera combatiendo al Imperio, y por este decreto fueron fusilados José María Arteaga y Carlos Salazar, ambos generales republicanos.
Parecía haber un poco de estabilidad y de supremacía conservadora en Mexico uando Prusia amenazó atacar a los franceses, y los estadounidenses, que ya terminaban su guerra de secesión, comenzaron a protestar contra la estancia del ejército francés en Mexico
Napoleón resolvió retirar las tropas dos años antes de lo pactado con Maximiliano. Éste, al saber la noticia, decidió abdicar, pero Carlota lo convenció de que no lo hiciera y se embarcó hacia Europa, para exigir a Napoleón que cumpliera su palabra y pedir ayuda al Papa.
Ni uno ni otro quisieron ayudar a Maximiliano, y estando en Roma, Carlota enloqueció. Su hermano la instaló en un castillo de Bruselas, donde permaneció hasta 1927, cuando murió.
A Maximiliano se le informó que su esposa había fallecido, por lo que reincidió en su deseo de abdicar. Sin embargo, la llegada de Miramón y Márquez a Veracruz lo reanimaron y lo hicieron permancer en Mexico
Tras la derrota de Miramón en Aguascalientes, Maximilian Mexicoo quiso reforzarse en Querétaro. Sin embargo, al saber de la derrota de Márquez en la ciudad de , decidió rendirse, con la esperanza de que lo dejasen regresar a Europa.
Preso en el convento de la Santa Cruz, en Querétaro, fue sentenciado a muerte junto con Miramón y Mejía, que no lo abandonaron. A pesar de las solicitudes de ministros europeos e incluso estadounidenses, la sentencia se llevó a cabo el 19 de junio de 1862.
Nacido en el Palacio de Shoenbrün, cercano a Viena, Maximiliano tenía una gran atracción por el mar, por lo que, cuando eligió su carrera, se decidió por la naval. Realizó numerosos viajes por el mediterráneo; exploró el norte de África y las costas de Brasil.
Ya casado con Carlota, hija del rey Leopoldo de Bélgica, su hermano Francisco Fernando lo nombró gobernador del reino Lombardo-Véneto. Fue en su castillo de Miramar, frente al Mar Adriático que recibió a la comisión de los conservadores que le ofrecían el gobierno mexicano. Maximiliano tuvo que renunciar a la corona de Austria y firmó los tratados de Miramar con Napoleón III en los cuales éste se comprometía a mantener las tropas francesas en territorio mexicano durante 6 años. Mexico pagaría por concepto de gastos de guerra setenta millones por concepto de gastos de guerra y además un préstamo de más de setenta y seis millones con un rédito anual del tres por ciento mas los gastos del ejército también correrían por cuenta de . Mexico Además, el Imperio debería aplicar una política liberal.
El emperador y su esposa llegaron finalmente a la ciudad de Mexico el 12 de junio de 1864.
Desde el principio Maximiliano se inclinó por elegir a liberales moderados, lo cual molestó mucho a los conservadores. Sus primeras acciones fueron la reorganización de la Academia de San Carlos, la fundación de los Museos de Historia Natural y de Arqueología, y la Academia Imperial de Ciencias Literatura.
Maximiliano decretó la religión católica como la oficial del Imperio, pero mantuvo los principios de la reforma liberal: alejó al clero del gobierno, dispuso la gratuidad en los servicios religiosos, y pidio que toda correspondencia con Roma pasara por la censura del gobierno antes de enviarse al lugar determinado. El emperador declaró fuera de la ley a todo guerrillero que siguíera combatiendo al Imperio, y por este decreto fueron fusilados José María Arteaga y Carlos Salazar, ambos generales republicanos.
Parecía haber un poco de estabilidad y de supremacía conservadora en Mexico uando Prusia amenazó atacar a los franceses, y los estadounidenses, que ya terminaban su guerra de secesión, comenzaron a protestar contra la estancia del ejército francés en Mexico
Napoleón resolvió retirar las tropas dos años antes de lo pactado con Maximiliano. Éste, al saber la noticia, decidió abdicar, pero Carlota lo convenció de que no lo hiciera y se embarcó hacia Europa, para exigir a Napoleón que cumpliera su palabra y pedir ayuda al Papa.
Ni uno ni otro quisieron ayudar a Maximiliano, y estando en Roma, Carlota enloqueció. Su hermano la instaló en un castillo de Bruselas, donde permaneció hasta 1927, cuando murió.
A Maximiliano se le informó que su esposa había fallecido, por lo que reincidió en su deseo de abdicar. Sin embargo, la llegada de Miramón y Márquez a Veracruz lo reanimaron y lo hicieron permancer en Mexico
Tras la derrota de Miramón en Aguascalientes, Maximilian Mexicoo quiso reforzarse en Querétaro. Sin embargo, al saber de la derrota de Márquez en la ciudad de , decidió rendirse, con la esperanza de que lo dejasen regresar a Europa.
Preso en el convento de la Santa Cruz, en Querétaro, fue sentenciado a muerte junto con Miramón y Mejía, que no lo abandonaron. A pesar de las solicitudes de ministros europeos e incluso estadounidenses, la sentencia se llevó a cabo el 19 de junio de 1862.
En agosto del mismo año, llegó a Veracruz la fragata "Novara" en la cual se trasladarían los restos del Emperador al panteón de los Capuchinos, en Viena.
(San Pablo Guelatao, México, 1806-Ciudad de México, 1872) Político mexicano. Hijo de Marcelino Juárez y Brígida García, matrimonio indígena de humilde condición, Benito Juárez quedó huérfano siendo niño y cursó sus primeros estudios en su pueblo natal.
Tenía veinte años cuando ingresó en el Instituto de Ciencias de Oaxaca, donde se licenció en derecho. Su preocupación por la realidad social y en particular por la situación de los campesinos lo llevó a expresar sus puntos de vista liberales y a participar activamente en política.
En 1831 Benito Juárez fue elegido regidor del ayuntamiento de Oaxaca y al año siguiente, diputado al Congreso del Estado. La energía con que defendió los intereses que representaba le valió en 1846 ser diputado por Oaxaca ante el Congreso de la Unión. Un año más tarde fue designado gobernador de su estado natal, cargo en el que permaneció hasta 1852.
Su oposición al tratado de Guadalupe-Hidalgo, por el que México perdió vastas zonas de su territorio en favor de Estados Unidos, encontró cauce en las filas liberales y en la defensa de un proyecto federalista. Sin embargo, los conservadores tomaron el poder en 1853, acaudillados por el general Santa Anna, y Juárez se vio obligado a exiliarse en Cuba.
Al cabo de dos años regresó y se adhirió al plan de Ayutla, entre cuyos firmantes figuraban los generales Villarreal, Comonfort y Álvarez. Al triunfar el pronunciamiento fue designado consejero de Estado y, bajo la presidencia de Ignacio Comonfort, ministro de Justicia. Como tal promulgó una serie de leyes que restablecían las libertades de enseñanza, imprenta y trabajo y anulaban las prerrogativas del clero y el ejército.
Sus disposiciones legislativas, que inspiraron la Constitución de 1857, de corte liberal, motivaron la reacción de los conservadores, quienes se pronunciaron al año siguiente en el plan de Tacubaya. Comonfort pactó con ellos, dio un golpe de Estado y encarceló a Juárez, lo cual fue el detonante de la guerra de Reforma. Como presidente de la Corte Suprema de Justicia, Juárez, que había conseguido huir, se convirtió en el presidente legítimo, de acuerdo con la Constitución, y estableció el gobierno en Veracruz.
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